Por: Equipo Auditool
¿Para qué necesitamos dos auditorías si revisan lo mismo? Esta pregunta circula en los pasillos de muchas organizaciones. En 2026, con nuevas normas globales, presión regulatoria creciente y recursos limitados, la respuesta requiere una reflexión profunda.
El problema real: ¿Hay duplicación?
La percepción de duplicación existe porque, en muchas organizaciones, sí hay duplicación real. Ambos equipos revisan controles, evalúan riesgos, emiten informes y hablan con las mismas personas. Un estudio de la American Accounting Association (2025) encontró que los auditores internos se sienten subutilizados, incluso cuando los externos creen haber "maximizado" la confianza en su trabajo.
Las diferencias fundamentales
Auditoría Externa: Opina sobre si los estados financieros están libres de errores materiales. Sirve a usuarios externos (inversionistas, acreedores, reguladores). Opera bajo ISAs/PCAOB con independencia estructural absoluta.
Auditoría Interna: Proporciona aseguramiento y consultoría para agregar valor y mejorar operaciones. Sirve a la junta, Comité de Auditoría y alta gerencia. Opera bajo Normas Globales del IIA con independencia funcional.
La diferencia clave: El externo pregunta "¿Los estados financieros reflejan la realidad?". El interno pregunta "¿La organización gestiona sus riesgos adecuadamente?"
Lo que cambió: Norma 9.5 del IIA (2025)
Las Normas Globales de Auditoría Interna (vigentes desde enero 2025) hacen de la coordinación un requerimiento obligatorio, no una mejor práctica. El Director de Auditoría debe coordinar con proveedores de aseguramiento internos y externos para:
- Minimizar la duplicación de esfuerzos
- Identificar brechas en la cobertura de riesgos clave
- Maximizar el valor agregado de todos los proveedores
Los tres escenarios posibles
1. Rivales: Compiten por atención y presupuesto. Auditoría interna siente que los externos "cobran millones y vienen dos meses". Los externos desconfían de la independencia interna. El perdedor es la organización.
2. Duplicados: El peor escenario. Ambos hacen exactamente lo mismo sin coordinación. Ocurre cuando auditoría interna se limita a SOX, no hay comunicación de planes, y el Comité no exige coordinación.
3. Complementos: El modelo que funciona. Coordinan planificación, comparten hallazgos, estandarizan terminología y reportan de manera integrada al Comité de Auditoría.
Cinco condiciones para colaboración efectiva
- Apoyo del Comité de Auditoría: Debe exigir explícitamente coordinación y reportes integrados.
- Competencia técnica de Auditoría Interna: Documentación al nivel requerido por externos, certificaciones actualizadas.
- Independencia demostrada: Reporte funcional al Comité, ausencia de conflictos documentada.
- Comunicación estructurada: Reuniones programadas, protocolos de intercambio, puntos de contacto designados.
- Tecnología compartida: Plataformas con visibilidad cruzada de planes y hallazgos.
El Rol del Comité de Auditoría
El Comité es el actor que puede transformar la relación. Debe preguntar a ambas partes:
- ¿Cómo coordinaron sus planes anuales?
- ¿En qué áreas confían los externos en el trabajo interno? ¿En cuáles no? ¿Por qué?
- ¿Hay brechas que ninguna auditoría está cubriendo?
- ¿Qué eficiencias no estamos capturando?
Conclusión: Aliados estratégicos
La pregunta "¿Auditoría externa o interna?" está mal planteada. No es una elección. La pregunta correcta es: ¿Cómo maximizamos el valor de ambas mientras minimizamos duplicación y costos?
En 2026, las organizaciones que traten a ambas funciones como aliados estratégicos tendrán ventaja competitiva: mejor gestión de riesgos, mayor eficiencia y aseguramiento más robusto. Las que sigan operando en silos pagarán el precio de la duplicación y de riesgos que caen entre las grietas.
Referencias: Norma 9.5 - Normas Globales de Auditoría Interna 2024 (IIA) | ISA 610 - Uso del Trabajo de los Auditores Internos | OECD (2024): Enhancing Co-operation Between Internal and External Auditors