Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool.  

Recientemente, la Oficina de Gestión y Presupuesto (Office of Management and Budget - OMB) del gobierno de EE. UU. publicó el Suplemento de Cumplimiento de la OMB 2025[1], el cual es un recurso anual para profesionales implicados en auditorías individuales y cumplimiento de subvenciones federales. Este suplemento se aplica a auditorías de ejercicios fiscales que comienzan después del 30 de junio de 2024 y se constituye en un documento fundamental para producir auditorías individuales de alta calidad. Su contenido es el siguiente:

  • Portada e índice
  • Parte 1 - Antecedentes, propósito y aplicabilidad
  • Parte 2 - Matriz de requisitos de cumplimiento
  • Parte 3 - Requisitos de cumplimiento
  • Parte 4 - Requisitos del Programa de la Agencia
  • Parte 5 - Clúster de Programas
  • Parte 6 - Controles internos
  • Parte 7 - Guía para programas de auditoría no incluidos en el suplemento de cumplimiento
  • Parte 8 - Apéndices

Esta guía establece los estándares uniformes para la administración de subvenciones federales. En su contenido y en particular la parte 6 enfatiza la importancia de los controles internos como un pilar fundamental para prevenir fraudes, errores e incumplimientos. Quienes reciban fondos federales deben implementar sistemas de control interno robustos que aseguren la integridad de las transacciones, la protección de activos y el cumplimiento de leyes y condiciones específicas de los programas. Paralelamente, los auditores juegan un rol crítico en la evaluación de estos controles, identificando deficiencias y recomendando mejoras. Para el efecto, se integran conceptos del marco de control interno del Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission (COSO) y el Green Book del Gobierno Federal (emitido por la Oficina de Responsabilidad Gubernamental, GAO). Además, se presentan controles ilustrativos a nivel de entidad y por áreas específicas de cumplimiento, basados en apéndices de guías oficiales. Estos ejemplos no son obligatorios, pero sirven como referencia práctica para entidades y auditores, promoviendo un enfoque proporcional y adaptado a los riesgos.

La guía establece obligaciones claras para los beneficiarios de fondos federales, enfocándose en la efectividad de los controles internos. Estos deben ser establecidos, documentados y mantenidos para garantizar que:

  • Las transacciones se registren correctamente: Esto facilita la preparación de reportes financieros confiables, el mantenimiento de un control adecuado sobre los activos y la demostración de cumplimiento con leyes federales, regulaciones y términos específicos del financiamiento.
  • Las transacciones se ejecuten en conformidad: Todas las operaciones deben alinearse con las normativas aplicables, evitando desviaciones que podrían resultar en sanciones o recuperación de fondos.
  • Los recursos se protejan: Se deben implementar medidas para prevenir el uso no autorizado, la pérdida o la disposición indebida de activos federales.

Desde la perspectiva de los auditores, la guía requiere una evaluación exhaustiva del control interno. Los auditores deben (entre otras labores):

  • Obtener un entendimiento detallado: Analizar el diseño y la implementación de los controles internos relevantes para el cumplimiento.
  • Evaluar la confiabilidad: Determinar si los controles son lo suficientemente robustos como para reducir el riesgo de incumplimiento material, lo que podría permitir una auditoría más eficiente al apoyarse en ellos.
  • Probar los controles: Cuando sea factible y necesario, realizar pruebas para verificar su efectividad operativa.
  • Reportar deficiencias: Identificar y comunicar deficiencias significativas o debilidades materiales en el control interno, lo que podría incluir recomendaciones para acciones correctivas.

Estos requerimientos, además de promover la accountability (responsabilidad), también ayudan a mitigar riesgos en entornos complejos donde múltiples programas federales pueden coexistir.

La guía se alinea con marcos reconocidos como el COSO (actualizado en 2013) y el Green Book (GAO-14-704G, adaptado para entidades gubernamentales). Estos proporcionan una estructura integrada de 5 componentes y 17 principios que guían el diseño, implementación y evaluación de sistemas de control interno. Un sistema efectivo requiere que todos los componentes operen de manera interconectada, adaptándose a cambios en el entorno operativo.

  • Ambiente de Control (Principios 1–5) Este componente establece el tono de la organización, enfatizando la integridad y la ética.
  • Evaluación de Riesgos (Principios 6–9) Implica identificar y analizar riesgos que podrían afectar los objetivos de cumplimiento.
  • Actividades de Control (Principios 10–12) Son las políticas y procedimientos que aseguran el cumplimiento. Incluyen controles preventivos (para evitar errores) y detectivos (para identificarlos), tanto manuales como automatizados.
  • Información y Comunicación (Principios 13–15) Asegura que la información relevante sea capturada, procesada y comunicada oportunamente.
  • Monitoreo (Principios 16–17) Involucra la evaluación continua o periódica del sistema.

Estos componentes no son estáticos; deben integrarse para crear un sistema dinámico que responda a riesgos emergentes.

La guía, tal como se aprecia, proporciona una guía integral para diseñar y evaluar controles internos en programas federales, enfatizando la efectividad sobre la rigidez. No se requiere adherencia estricta a COSO o Green Book para la documentación, pero sí un sistema bien fundamentado y proporcional a los riesgos. Presenta controles ilustrativos que sirven como benchmark o referencia, permitiendo a las entidades y los auditores adaptar enfoques a contextos específicos. La guía evidencia que el control interno debe ser dinámico, ajustándose a cambios en procesos, personal y regulaciones. Esto no solo minimiza riesgos de incumplimiento, sino que también fortalece la confianza en la administración de fondos públicos, promoviendo la eficiencia y la integridad en el sector no lucrativo y gubernamental.

Es importante que los auditores estén atentos a las actualizaciones normativas emitidas por autoridades, bien sea gubernamentales o profesionales, de manera que el ejercicio profesional esté enmarcado en prácticas de vanguardia y se busque la excelencia profesional en beneficio de las organizaciones y de la profesión en conjunto. 

[1] Ver: Guidance Compliance Supplement 


 

CP Iván Rodríguez - CIE AF

Auditor y consultor, diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, diplomado en Gerencia de la Calidad. Contador público (CP) de la Pontificia Universidad Javeriana con 20 años de experiencia en diversas empresas. Tiene amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool.

Bogotá DC, Colombia.

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