El ejercicio profesional de un auditor (y en general de un contador público), hace que su vida tenga una importante carga de estrés, no hay duda al respecto. Pero hay que evitar ser absorbido y buscar la manera de superarlo. Algunos consejos son los siguientes[1]:
Aclarar el propósito de vida
Vivir la vida en tus propios términos requiere claridad de propósito. ¿Sabes lo que más te importa y por qué? Considera la rueda de la vida. Hay ocho elementos en la rueda: familia, trabajo, dinero, crecimiento personal, salud y bienestar, espiritualidad, comunidad y ambiente de vida. Hay que decidir cuáles tres o cuatro son los más importantes y por qué. El tiempo es limitado, lo que significa que no es posible ponderar todas las áreas de la vida por igual. Cuando se conoce el "qué" y el "por qué", se tiene poder: el poder de marcar el tiempo y la energía para lo que más importa, y el poder de retirar lo que no.
Permitir algunos NO
Hay que tener el valor de evitar la perfección y preguntarse: “¿Necesito agregar valor aquí?” Y ser lo suficientemente valiente para decir no a agregar más cargas al trabajo. Al ser lo suficientemente valiente como para aceptar algunos "no", se reducirá el estrés, se aumentará la productividad y se recuperarán horas de tiempo cada semana.
Evitar juzgarse
Vivir la vida en tus propios términos requiere que dejes de juzgarte cuando te quedas corto. Todos fallamos, en grandes y pequeños caminos. Hay que aceptar los momentos en los que no se alcanzan los resultados diciendo: "Oh, bueno, soy humano" en lugar de decir "Oh MyGod, nunca volveré a trabajar, ¡soy un fracaso!" Una actitud de perdón es fundamental para mantener la energía enfocada hacia adelante, además de la cordura.
Descartar algunos "deberes"
Vivir la vida en propios términos requiere arrojar algunos deberes. Deberías aceptar ese trabajo. Deberías unirte a ese grupo. Deberías encargarte de ese nuevo cliente. "Debería" son las cosas que hacemos por obligación porque no hemos considerado cuidadosamente nuestros verdaderos objetivos. A menudo, se derivan del miedo: ¿Qué pasa si nunca tengo otra oportunidad como esta? ¿Qué pensarán los demás de mí? ¿Qué voy a pensar de mí? Aquí está el centro: Si no puedes decir que no, entonces tu sí no significa nada. Piénsalo. Tu compromiso con alguna cosa Significa mucho menos cuando estás comprometido con todo. Por lo tanto, elimina tus "deberes" y haz que tus "sí" cuenten.
Recuerda, es tu vida, y solo tienes una. Vívela.
[1] Adaptado de: Your life, your terms: 4 steps to reduce stress and reclaim your life
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