Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool.
Un marco global para combatir el lavado de activos
Recientemente, en febrero de 2025, el Grupo de Acción Financiera Internacional (FATF/GAFI) emitió un documento denominado “Las Recomendaciones del GAFI - Normas Internacionales para Combatir el Lavado de Dinero y la Financiación del Terrorismo y la Proliferación” (The FATF Recommendations – International Standards on Combating Money Laundering and the Financing of Terrorism & Proliferation[1]”) el cual establece un conjunto de directrices universales diseñadas para prevenir y combatir el lavado de activos (LA), la financiación del terrorismo (FT) y la financiación de la proliferación de armas de destrucción masiva (FP). Son 40 Recomendaciones que constituyen el estándar global para que los países desarrollen sistemas robustos y adaptados a sus contextos legales, institucionales y operativos. A continuación, se presenta una síntesis de los pilares fundamentales de este marco, sus implicaciones prácticas y su relevancia para diversos actores, incluyendo instituciones financieras, legisladores, reguladores y organizaciones sin fines de lucro.
El Grupo de Acción Financiera Internacional – GAFI (Financial Action Task Force – FATF) creado en 1989, es un organismo intergubernamental que lidera los esfuerzos globales para combatir las amenazas financieras que afectan la integridad del sistema económico internacional. Sus recomendaciones son un estándar reconocido por más de 200 países y jurisdicciones, que se comprometen a implementarlas para proteger sus economías y contribuir a la seguridad global. Estas directrices además de ser un conjunto de normas técnicas son una hoja de ruta para que los países diseñen políticas efectivas, fortalezcan sus instituciones y promuevan la cooperación internacional. El documento, en su versión de 2025, refleja las actualizaciones más recientes a las recomendaciones, adaptadas a los desafíos emergentes, tales como el uso de nuevas tecnologías en el crimen financiero, el abuso de estructuras legales opacas y la evolución de las amenazas relacionadas con el terrorismo y la proliferación de armas. Este marco es esencial para garantizar que los sistemas financieros globales no sean explotados para fines ilícitos, promoviendo la transparencia, la rendición de cuentas y la seguridad. Las 40 Recomendaciones del FATF abarcan un enfoque integral y multidimensional, basado en la identificación y mitigación de riesgos. A continuación, se presentan algunos de los principios fundamentales:
Enfoque basado en riesgos (RBA)
El enfoque basado en riesgos (Risk Based Approach - RBA por sus siglas en inglés) es el núcleo de las Recomendaciones del GAFI. Este principio exige que los países y las instituciones identifiquen, evalúen y comprendan los riesgos específicos de lavado de activos, financiación y proliferación del terrorismo a los que están expuestos. El RBA permite priorizar recursos y aplicar medidas proporcionales según el nivel de riesgo identificado.
Criminalización y sanciones
El GAFI establece que el lavado de activos y la financiación del terrorismo deben ser delitos penales en todos los países miembros. Esto incluye no solo los actos consumados, sino también los intentos y la complicidad en actividades relacionadas.
Medidas preventivas
Las recomendaciones exigen que las instituciones financieras y las profesiones no financieras designadas (tales como abogados, contadores, casinos y agentes inmobiliarios) adopten medidas preventivas sólidas. Estas incluyen:
- Debida diligencia del cliente: Verificación de la identidad de los clientes, evaluación de su perfil de riesgo y monitoreo continuo de sus transacciones.
- Identificación del beneficiario final: Las instituciones deben identificar a las personas físicas que controlan o poseen entidades legales, evitando el uso de estructuras opacas para ocultar actividades ilícitas.
- Mantenimiento de registros: Las entidades deben conservar registros de transacciones y datos de clientes durante al menos cinco años, facilitando investigaciones posteriores.
Transparencia de personas jurídicas y fideicomisos
Un desafío clave en la lucha contra el LA/FT/FP es el uso de estructuras legales, como empresas fantasma o fideicomisos, para ocultar la propiedad real de activos. El GAFI exige que los países garanticen acceso rápido y confiable a información sobre los beneficiarios finales.
Supervisión y control
Las instituciones financieras y otros profesionales deben estar sujetas a una supervisión efectiva por parte de autoridades competentes, que tengan la capacidad de imponer sanciones por incumplimiento. Esto incluye auditorías regulares, evaluaciones de cumplimiento y la aplicación de medidas correctivas.
Cooperación internacional
La naturaleza transnacional del crimen financiero requiere una colaboración robusta entre países. El GAFI promueve:
- Asistencia jurídica mutua: Intercambio de información y apoyo en investigaciones transfronterizas.
- Extradición: Facilitar la entrega de personas acusadas de delitos de LA/FT/FP.
- Sanciones financieras dirigidas: Implementación de medidas conforme a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, como el congelamiento de activos de personas o entidades designadas por terrorismo o proliferación.
Sanciones financieras dirigidas
Los países deben implementar sanciones financieras de manera inmediata contra individuos o entidades involucrados en terrorismo o proliferación. Esto incluye el congelamiento de activos sin demora ni notificación previa, garantizando que los fondos no puedan ser utilizados para fines ilícitos.
Auditores y oficiales de cumplimiento
Los profesionales de cumplimiento regulatorio, auditores y consultores desempeñan un papel crucial en la implementación de las Recomendaciones. Su trabajo incluye realizar evaluaciones de riesgo, diseñar programas de cumplimiento y garantizar que las instituciones cumplan con las normativas locales e internacionales.
Tal como se aprecia, la implementación efectiva de las recomendaciones del GAFI requiere un esfuerzo conjunto entre gobiernos, sector privado y sociedad civil. El marco del GAFI se consolida entonces como un pilar clave para la seguridad y la estabilidad global. En ese sentido, es fundamental que los auditores conozcan las recomendaciones e incorporen lo pertinente en sus planes de trabajo, de manera que su trabajo se sustente en normas y pronunciamientos debidamente actualizados, lo que refuerza su competencia y profesionalismo.
[1] Ver: The FATF Recommendations

CP Iván Rodríguez - CIE AF
Auditor y consultor, diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, diplomado en Gerencia de la Calidad. Contador público (CP) de la Pontificia Universidad Javeriana con 20 años de experiencia en diversas empresas. Tiene amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool.
Bogotá DC, Colombia.