Por: Equipo Auditool

Lecciones de los Navy SEALs para auditores que quieren liderar, no solo ejecutar

"El cliente no entregó información." "El equipo no tiene experiencia." "No me dieron suficiente tiempo." Un Navy SEAL diría: todas esas son TUS fallas de liderazgo.

Las excusas que todos conocemos

Seamos honestos. ¿Cuántas veces has escuchado —o dicho— alguna de estas frases?

"El cliente no cooperó con la entrega de información."

"No nos dieron tiempo suficiente para hacer un buen trabajo."

"El equipo asignado no tenía la experiencia necesaria."

"La gerencia no apoyó nuestras recomendaciones."

Estas excusas suenan razonables. Incluso pueden ser técnicamente ciertas. Pero hay un problema: mientras culpas a factores externos, pierdes el poder de cambiar el resultado.

Jocko Willink y Leif Babin, dos ex comandantes de los Navy SEALs que lideraron operaciones en los escenarios más hostiles del mundo, proponen un principio radical en su libro Extreme Ownership: el líder es responsable de todo lo que ocurre en su equipo. Sin excepciones.

El principio que lo cambia todo

Extreme Ownership (Responsabilidad Absoluta) significa asumir el 100% de la responsabilidad por los resultados, incluyendo los fracasos del equipo, las fallas de comunicación, y los obstáculos externos. No es un ejercicio de culpa; es un ejercicio de empoderamiento.

La lógica es simple: Si el problema es culpa de otro, no puedes solucionarlo. Si el problema es tu responsabilidad, tienes el poder de arreglarlo. La responsabilidad no es una carga; es la llave del control.

Los SEALs operan en entornos donde una excusa puede costar vidas. No tienen el lujo de culpar al enemigo por ser impredecible, al clima por ser adverso, o a los recursos por ser limitados. Deben adaptarse, liderar y ganar con lo que tienen. ¿Por qué los auditores deberíamos operar con un estándar menor?

Transformando excusas en responsabilidad

Veamos cómo aplicar Extreme Ownership a las excusas más comunes en auditoría:

La excusaExtreme Ownership dice...
"El cliente no entregó la información" ¿Comuniqué claramente qué necesitaba y por qué? ¿Establecí fechas límite con consecuencias? ¿Escalé a tiempo cuando vi el retraso?
"No tuvimos tiempo suficiente" ¿Negocié el alcance antes de aceptar el plazo? ¿Prioricé lo crítico? ¿Alerté temprano cuando vi que no alcanzaríamos?
"El equipo no tenía experiencia" ¿Los capacité adecuadamente? ¿Supervisé su trabajo de cerca? ¿Pedí recursos diferentes cuando vi la brecha?
"La gerencia no implementó las recomendaciones" ¿Comuniqué el riesgo en términos que les importaran? ¿Propuse soluciones viables? ¿Hice seguimiento persistente?

La pregunta no es "¿De quién es la culpa?" sino "¿Qué podría haber hecho YO diferente?" Esta simple reformulación transforma víctimas en líderes.

3 principios de Extreme Ownership para auditores

1. No hay equipos malos, solo líderes malos

Si tu equipo no rinde, la responsabilidad es tuya. ¿Los entrenaste? ¿Estableciste expectativas claras? ¿Les diste feedback oportuno? ¿Removiste los obstáculos? El rendimiento del equipo es un espejo del liderazgo.

2. Cree en la misión (o cámbiala)

No puedes liderar una auditoría en la que no crees. Si el alcance no tiene sentido, si el enfoque es incorrecto, si el timing es absurdo: es tu responsabilidad cuestionarlo antes de ejecutar, no quejarte después de fracasar.

3. Lidera hacia arriba y hacia abajo

No solo lideras a tu equipo; también lideras a tu jefe, al cliente, al comité de auditoría. Si no te dan los recursos que necesitas, es porque no has comunicado efectivamente por qué los necesitas. Liderar hacia arriba es tu responsabilidad.

La paradoja liberadora

Aquí está lo contraintuitivo: asumir responsabilidad total no es agotador, es liberador. Cuando dejas de culpar factores externos, dejas de sentirte víctima de las circunstancias. Recuperas la agencia. Puedes actuar.

El auditor que practica Extreme Ownership no espera que el cliente coopere; diseña procesos que faciliten la cooperación. No se queja del tiempo insuficiente; negocia alcances realistas desde el inicio. No culpa al equipo junior; invierte en desarrollarlo.

Este auditor no es más trabajador que los demás. Es más estratégico. Y con el tiempo, se convierte en el líder natural al que todos quieren seguir.

El desafío de esta semana

La próxima vez que algo salga mal en una auditoría —y algo saldrá mal—, antes de identificar culpables externos, hazte una sola pregunta:

"¿Qué podría haber hecho YO diferente para evitar esto?"

La respuesta a esa pregunta es donde vive tu crecimiento profesional. Es incómoda. Duele. Pero es la única pregunta que te da el poder de cambiar el resultado la próxima vez.

Los Navy SEALs operan en campos de batalla donde las excusas cuestan vidas. Nosotros operamos en salas de juntas donde las excusas solo cuestan carreras, reputaciones y valor organizacional. ¿No es razón suficiente para adoptar el mismo estándar?

Referencia: Willink, J. & Babin, L. (2015). Extreme Ownership: How U.S. Navy SEALs Lead and Win. St. Martin's Press.

Serie "Desarrollo Profesional para Auditores" — Auditool

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