Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool
En un entorno empresarial cada vez más complejo, caracterizado por mayores exigencias regulatorias, riesgos reputacionales y expectativas de transparencia, la coordinación entre las funciones o áreas de auditoría y ética & cumplimiento (E&C) se ha convertido en un factor crítico de éxito organizacional. Aunque históricamente han operado de manera separada, su integración estratégica representa hoy una de las formas más efectivas de fortalecer la gobernanza corporativa, gestionar riesgos y generar valor sostenible[1].
Las áreas de auditoría y de ética y cumplimiento (si su existencia se da de manera simultánea) comparten un propósito esencial: proteger a la organización. Sin embargo, sus enfoques son distintos y complementarios.
🔍 Auditoría
Se centra en evaluar la eficacia de los controles internos, identificar debilidades, analizar riesgos y emitir recomendaciones para mejorar los procesos.
⚖️ Ética y Cumplimiento
Diseña el marco normativo y cultural que guía el comportamiento organizacional, asegurando el cumplimiento de leyes, regulaciones y estándares éticos.
Actuar de manera complementaria es clave: mientras una función evalúa y detecta, la otra previene y forma. Así, constituyen un sistema robusto de control y equilibrio que permite a la organización anticiparse a riesgos y responder de manera efectiva.
Ambas áreas a menudo son vistas como una especie de "policía interna" o como áreas que generan fricción en lugar de valor. Se hace necesaria la construcción de una narrativa compartida centrada en la creación de valor, la mejora continua y la gobernanza sólida.
Ambas áreas o funciones enfrentan desafíos similares en términos de percepción organizacional. A menudo son vistas como una especie de "policía interna" o como áreas que generan fricción en lugar de valor. Esta percepción limita su impacto y dificulta su integración. Por ello, se hace necesaria la construcción de una narrativa compartida - centrada en la creación de valor, la mejora continua y la gobernanza sólida – que permita reposicionar ambas áreas como aliadas estratégicas del negocio. Una comunicación conjunta y coherente refuerza la confianza y facilita su aceptación dentro de la organización.
Visión más realista de los procesos
Uno de los mayores beneficios de la colaboración entre auditoría y E&C es la posibilidad de obtener una visión más realista de cómo funcionan los procesos en la práctica. En muchas organizaciones existe una brecha entre lo que dicen las políticas y lo que realmente ocurre. Identificar estas desviaciones requiere información que rara vez es visible de forma explícita. Cuando ambas áreas trabajan juntas, logran (entre otros resultados):
• Detectar atajos operativos y prácticas informales
• Identificar debilidades ocultas en los controles
• Comprender mejor los comportamientos organizacionales
Esta visión integral permite diseñar intervenciones más efectivas y realistas.
🎯 El riesgo: punto de convergencia natural
El riesgo es el punto de convergencia natural entre auditoría interna y E&C. Sin embargo, cuando cada área opera de forma aislada, el análisis tiende a ser parcial. Por ello, la integración de ambos enfoques permite construir un universo de riesgos más completo, que incluye:
• riesgos de control interno,
• riesgos de cumplimiento normativo y
• riesgos de conducta y cultura organizacional.
Este hecho genera una mejora la capacidad de anticipación y respuesta frente a riesgos. Por ejemplo:
• Hallazgos de auditoría sobre debilidades en controles anticorrupción pueden alimentar programas de formación en cumplimiento.
• Incidentes detectados por cumplimiento pueden incorporarse al plan de auditoría para evaluar procesos específicos.
Ahora bien, el rol del consejo de administración ha evolucionado significativamente. Hoy, no basta con alegar desconocimiento frente a fallas organizacionales. Existe una responsabilidad activa de supervisión, especialmente en materia de ética y cumplimiento. En ese orden de ideas, tanto auditoría como E&C desempeñan un papel fundamental al proveer información independiente y relevante, alertar sobre riesgos críticos y garantizar que los temas clave lleguen al consejo. Una colaboración efectiva entre ambas funciones evita la fragmentación de la información y asegura que los riesgos estratégicos sean adecuadamente comunicados y gestionados.
Enfoque de mejora continua
Otro tema en que resulta beneficiosa la colaboración entre auditoría y E&C es en un enfoque de mejora continua. Los problemas de control y las conductas indebidas no se corrigen por sí solos; por el contrario, tienden a agravarse con el tiempo. Por ello, la colaboración al emplear herramientas, metodologías de trabajo y resultados en temas tales como:
• monitoreo continuo
• análisis de datos
• auditorías periódicas
Permite detectar desviaciones tempranamente y corregirlas antes de que escalen. Además, una detección oportuna puede traducirse en beneficios regulatorios, como reducción de sanciones o mejores condiciones en procesos de autorreporte.
Mantener la independencia y objetividad
No obstante, uno de los principales retos de la colaboración es mantener la independencia y objetividad de ambas áreas o funciones. Este equilibrio es esencial para preservar su credibilidad. Para lograrlo, es necesario establecer salvaguardas claras, tales como:
• líneas de reporte adecuadas,
• separación de responsabilidades,
• transparencia en el intercambio de información y
• la existencia y operación de mecanismos para gestionar conflictos.
Incluso, si ambas áreas dependen de una misma estructura, puede ser necesario recurrir a recursos externos para ciertas evaluaciones críticas.
En cuanto al tema de medir sus efectos positivos, cabe mencionar que, tradicionalmente, estas áreas han sido evaluadas por indicadores cuantitativos (número de auditorías, casos reportados, etc.). Sin embargo, el verdadero valor radica en su impacto en la organización. La colaboración permite pasar de métricas a resultados tangibles, como:
Al compartir información y perspectivas, ambas áreas pueden generar análisis más profundos y decisiones más informadas, aumentando significativamente su contribución estratégica.
La relación entre auditoría interna y ética & cumplimiento no debe entenderse como una coexistencia funcional, sino como una alianza estratégica.
Como se aprecia, la relación entre auditoría interna y ética & cumplimiento no debe entenderse como una coexistencia funcional, sino como una alianza estratégica. Frente a un panorama donde los riesgos son cada vez más complejos e interconectados, la colaboración entre estas áreas permite fortalecer la gobernanza, mejorar la gestión de riesgos, proteger la reputación organizacional y generar valor sostenible
Las organizaciones que logren integrar eficazmente estas áreas o funciones no solo estarán mejor preparadas para enfrentar desafíos, sino que también estarán en una posición más sólida para construir confianza con sus grupos de interés.
[1] Algunas ideas de este artículo han sido tomadas de: Happy Together: Why Internal Audit and E&C Teams Need to Harmonize
CP Iván Rodríguez - CIE AF
Colaborador de Auditool
Auditor y consultor, diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, diplomado en Gerencia de la Calidad. Contador público (CP) de la Pontificia Universidad Javeriana con 20 años de experiencia en diversas empresas. Tiene amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool.
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