Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool
El fraude financiero dirigido a personas mayores no es un fenómeno nuevo. Sin embargo, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) ha transformado radicalmente su alcance, sofisticación y capacidad de impacto. Hoy, los estafadores no solo aprovechan vulnerabilidades tradicionales, sino que utilizan tecnologías avanzadas como la clonación de voz, los deepfakes y los algoritmos predictivos para crear engaños altamente convincentes. Este nuevo escenario plantea un desafío urgente para familias, instituciones financieras y, especialmente, para los auditores, quienes están en una posición privilegiada para prevenir, detectar y mitigar estos riesgos[1].
18%
de la población de EE. UU. son mayores de 65 años (proyección: 20% para 2040)
65M+
personas mayores de 65 años en América Latina (10% de la población)[2]
El envejecimiento de la población es uno de los factores estructurales que explican el aumento del fraude. Por ejemplo, en Estados Unidos, las personas mayores de 65 años ya representan el 18% de la población y se proyecta que alcancen el 20% para 2040. En América Latina, el porcentaje es de un 10% y algo más de 65 millones de personas[2]. Este crecimiento amplía significativamente el universo de potenciales víctimas. Pero no se trata solo de cantidad. Las personas mayores suelen reunir características que las convierten en objetivos atractivos para los estafadores:
Factores de vulnerabilidad
• Mayor acumulación de patrimonio (ahorros, pensiones, inversiones).
• Aislamiento social y necesidad de interacción.
• Posible deterioro cognitivo o dificultades de memoria.
• Menor familiaridad con tecnologías digitales.
• Alta confianza en voces o identidades familiares.
Estos factores, combinados, crean un entorno ideal para el fraude sofisticado.
La IA ha cambiado las reglas del juego al permitir ataques más personalizados, escalables y difíciles de detectar.
La IA ha cambiado las reglas del juego al permitir ataques más personalizados, escalables y difíciles de detectar. Entre las principales modalidades destacan:
🎙️ Clonación de voz
Con apenas segundos de audio —frecuentemente obtenidos de redes sociales— los delincuentes pueden replicar la voz de un familiar. Esto permite ejecutar estafas emocionales altamente efectivas, como la conocida "estafa del abuelo". Un caso emblemático relata cómo una mujer de 86 años entregó 6.000 dólares creyendo que hablaba con su nieta, quien supuestamente necesitaba ayuda urgente.
🎭 Deepfakes (video e imagen)
La IA permite generar videos e imágenes falsos extremadamente realistas de familiares, funcionarios o instituciones, aumentando la credibilidad del engaño.
📧 Phishing avanzado
Los correos fraudulentos ahora son:
• Gramaticalmente correctos
• Personalizados
• Difíciles de distinguir de comunicaciones legítimas
Esto incrementa significativamente su tasa de éxito.
🤖 Segmentación predictiva y chatbots
Los estafadores utilizan algoritmos para identificar víctimas potenciales y luego emplean chatbots que simulan conversaciones humanas prolongadas (por ejemplo, en estafas románticas o de inversión).
🧠 La ingeniería emocional detrás del fraude
Más allá de la tecnología, el éxito del fraude radica en explotar emociones humanas, tales como:
• la urgencia (necesidad de ayuda ahora),
• el miedo (problemas legales o médicos),
• confianza (voz de un familiar) y
• confidencialidad (pedir que no se informe a otros).
La IA amplifica estos factores al hacer que las historias sean más creíbles y difíciles de verificar en tiempo real.
En este entorno, los auditores desempeñan (o pueden desempeñar) un papel crucial. Su intervención puede marcar la diferencia entre la prevención y la pérdida. Algunas de las acciones que pueden llevar a cabo son:
Como se aprecia, el fraude a personas mayores impulsado por inteligencia artificial representa una amenaza creciente, compleja y altamente sofisticada. No se trata únicamente de un problema tecnológico, sino de un fenómeno multidimensional que combina factores demográficos (el envejecimiento acelerado de la población), psicológicos (la soledad, la confianza natural y la menor familiaridad con las nuevas tecnologías) y financieros (la concentración de ahorros y patrimonios en esta franja etaria). Por ello, una manera efectiva de combatir este flagelo requiere un enfoque integral y multicapa que considere:
Educación continua y adaptada
Programas de formación permanente, accesibles y actualizados, que enseñen a las personas mayores a reconocer señales de alerta específicas de la IA (inconsistencias en la voz, peticiones inesperadas de transferencias, presión emocional excesiva).
Participación familiar y redes de apoyo
Establecer protocolos familiares claros (por ejemplo, una palabra clave de seguridad o la verificación sistemática de cualquier operación importante) reduce la vulnerabilidad emocional. La soledad es uno de los principales facilitadores del fraude; combatirla es tan importante como la tecnología.
Uso inteligente y ético de la tecnología
Implementar herramientas de detección de deepfakes, autenticación biométrica multifactor con umbrales más exigentes para operaciones de alto valor, y asistentes virtuales de confianza que puedan verificar en tiempo real la autenticidad de llamadas o mensajes.
Intervención activa de profesionales
Bancos, aseguradoras, abogados especializados en protección patrimonial, auditores e incluso psicólogos gerontológicos y fuerzas de seguridad deben trabajar de forma coordinada. Esto incluye protocolos de alerta temprana, acompañamiento personalizado en operaciones de riesgo y la creación de unidades especializadas en ciberdelitos contra personas vulnerables.
Proteger a las personas mayores del fraude con IA no solo es una cuestión de seguridad financiera, sino un imperativo ético y social. La sociedad que logre equilibrar la innovación tecnológica con la protección de sus miembros más experimentados y, a la vez, más frágiles, será también la que preserve su propia cohesión y dignidad colectiva.
[1] Este artículo está basado en: Elder fraud rises as scammers use AI
[2] Ver: Se duplicará la población mayor de 65 años en los próximos 25 años en América Latina
CP Iván Rodríguez - CIE AF
Colaborador de Auditool
Auditor y consultor, diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, diplomado en Gerencia de la Calidad. Contador público (CP) de la Pontificia Universidad Javeriana con 20 años de experiencia en diversas empresas. Tiene amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool.
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