Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool. 

Ya hace unos meses, la Organización International de Policía Criminal INTERPOL publicó un informe en relación con el auge de las estafas globales[1], las cuales representan un desafío sin precedentes para individuos, empresas y economías nacionales. Estas estafas, que se suelen caracterizar por su diversificación, tecnificación y vinculación con el crimen organizado, han evolucionado gracias al anonimato digital, las criptomonedas y el uso de inteligencia artificial (IA). Es en este contexto, donde los auditores emergen como actores clave en la detección, prevención y mitigación de estos fraudes. Su conocimiento y experiencia en el análisis financiero, la evaluación de riesgos y la verificación de procesos los posiciona como un profesional de defensa crítico frente a las estafas modernas.

Los auditores, ya sean internos o externos, tienen la responsabilidad de examinar los registros financieros, los procesos operativos y los sistemas de control interno de las organizaciones. Frente al tema de las estafas globales, su rol es fundamental para contribuir en la identificación de señales de alerta asociadas con los tipos de fraudes más comunes, entre los que se cuentan:

  • Estafas de inversión y criptomonedas: los auditores pueden detectar transacciones sospechosas, como transferencias a cuentas no verificadas o inversiones en plataformas sin registros regulatorios. En casos de rug pull[2], el análisis de la trazabilidad de activos digitales es crucial.
  • Estafas BEC (Business Email Compromise): los auditores revisan los procedimientos de autorización de pagos y los controles de ciberseguridad para identificar vulnerabilidades que permitan la suplantación de ejecutivos.
  • Phishing y suplantación de identidad: evalúan los sistemas de protección de datos y los protocolos de verificación para prevenir el robo de información sensible.
  • Estafas de pago por anticipado: analizan contratos y pagos a proveedores para detectar irregularidades, como servicios no prestados o entidades ficticias.

Mediante el uso de técnicas de auditoría forense, tales como el análisis de datos y la revisión de patrones transaccionales, los auditores pueden identificar anomalías que sugieran actividades fraudulentas, incluso en entornos altamente tecnificados.

El informe de INTERPOL destaca el uso intensivo de tecnologías emergentes, como la IA (deepfakes, modelos de lenguaje), criptomonedas y plataformas falsas, como un factor clave en la expansión de las estafas. Esto plantea nuevos desafíos para los auditores, quienes deben adaptar sus métodos a un entorno digital en rápida evolución. Algunos de ellos son:

  • Inteligencia artificial y deepfakes: los auditores deben estar capacitados para detectar manipulaciones digitales en comunicaciones o documentos, utilizando herramientas de verificación de autenticidad y análisis de metadatos.
  • Criptomonedas: la trazabilidad de transacciones en blockchain requiere conocimientos especializados. Los auditores pueden colaborar con expertos en tecnología blockchain para rastrear flujos de fondos ilícitos y detectar blanqueo de capitales.
  • Crime-as-a-service: la proliferación de servicios delictivos en la dark web o red oscura, exige que los auditores comprendan las tácticas de los ciberdelincuentes, como el uso de aplicaciones clonadas, para identificar patrones de fraude.

Para enfrentar estos retos, los auditores están adoptando tecnologías avanzadas, como la inteligencia artificial para el análisis predictivo, el aprendizaje automático para la detección de anomalías y el software de auditoría basado en la nube para procesar grandes volúmenes de datos en tiempo real.

Un tema inquietante y que llama la atención en el informe de INTERPOL es la alarmante conexión entre las estafas y la trata de personas, especialmente en centros de fraude en Asia, África y América Latina. Frente a este panorama, los auditores pueden desempeñar un papel preventivo al evaluar las cadenas de suministro y las prácticas laborales de las organizaciones, particularmente en industrias vulnerables como los centros de atención telefónica o las empresas tecnológicas. Los auditores pueden ejecutar las siguientes acciones:

  • Due diligence en contrataciones: los auditores pueden verificar la legitimidad de los socios comerciales y los procesos de contratación para detectar señales de explotación laboral, como ofertas de empleo fraudulentas.
  • Auditorías éticas: al incluir criterios de responsabilidad social en sus revisiones, los auditores pueden identificar riesgos relacionados con la trata de personas y alertar a las autoridades competentes.
  • Colaboración con organismos internacionales: los auditores pueden trabajar con organizaciones tales como INTERPOL para compartir información sobre redes de estafas que explotan a víctimas de trata.

Este enfoque no solo protege a las empresas de riesgos reputacionales y legales, sino que también contribuye a desmantelar las estructuras del crimen organizado. Ahora bien, a pesar de la importancia de las estafas globales, los auditores enfrentan varios desafíos:

  • Evolución rápida de las tácticas delictivas: los estafadores adoptan tecnologías emergentes más rápido que muchas organizaciones, lo que requiere una capacitación continua para los auditores.
  • Limitaciones de recursos: las pequeñas y medianas empresas a menudo carecen de los recursos para implementar auditorías exhaustivas, lo que las hace más vulnerables.
  • Falta de denuncia: la baja tasa de reporte de estafas, debido a la vergüenza o el desconocimiento de las víctimas, limita la información disponible para los auditores.

Sin embargo, estos desafíos también presentan oportunidades. La creciente demanda de auditorías especializadas en ciberseguridad, criptomonedas y responsabilidad social está impulsando la profesionalización del sector. Además, el uso de tecnologías como la IA y el blockchain en la auditoría está mejorando la eficiencia y la precisión de las revisiones. Por ello, para mantenerse efectivos, los auditores deben adoptar tecnologías avanzadas, adaptarse a las tendencias regionales, utilizar herramientas de análisis de datos para identificar patrones y tendencias, así como promover una cultura de prevención en las organizaciones, las cuales por su parte deben fortalecer sus programas de capacitación y sus sistemas de control interno. En un mundo donde las estafas no solo afectan las finanzas, sino también la confianza y la seguridad de las personas, el trabajo del auditor es cada vez más relevante que nunca ya que pueden contribuir significativamente a un ecosistema financiero más seguro y resiliente. 

[1] Ver: https://www.interpol.int/es/content/download/21096/file/24COM005563-01-CAS_Global Financial Fraud Assessment_Public version_2024-03_SP_LR.pdf

[2] Rug pull es un modelo de fraude mediante el empleo de criptomonedas, en el cual los desarrolladores buscan atraer inversionistas para un nuevo criptoactivo y luego abandonan el proyecto con los fondos recaudados.


 

CP Iván Rodríguez - CIE AF

Auditor y consultor, diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, diplomado en Gerencia de la Calidad. Contador público (CP) de la Pontificia Universidad Javeriana con 20 años de experiencia en diversas empresas. Tiene amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool.

Bogotá DC, Colombia.

 

Escribir un comentario

Enviar
Aviso Cookies

Usamos cookies en nuestro sitio web. Algunas de ellas son esenciales para el funcionamiento del sitio, mientras que otras nos ayudan a mejorar el sitio web y también la experiencia del usuario (cookies de rastreo). Puedes decidir por ti mismo si quieres permitir el uso de las cookies. Ten en cuenta que si las rechazas, puede que no puedas usar todas las funcionalidades del sitio web.

× Progressive Web App | Add to Homescreen

Para instalar esta Web App en su iPhone/iPad presione el ícono. Progressive Web App | Share Button Y luego Agregar a la pantalla de inicio.

Desconectado