CP Felipe Alberto Pérez Hernández. Colaborador de Auditool
CONTABILIDAD FINANCIERA Y LOS INFORMES
La contabilidad financiera es el proceso mediante el cual los ingresos, cuentas por cobrar y los gastos de una organización se recopilan, se miden, registran y se reportan en un estado financiero.
Este proceso está diseñado para reflejar con exactitud la actividad empresarial; ayudar a las empresas a cumplir con los requisitos legales, fiscales y estatutarios; presentar las cuentas a los propietarios o accionistas; permitir un análisis financiero a profundidad y facilitar la asignación eficiente de recursos. El objetivo principal de la contabilidad financiera es permitir que terceros evalúen el valor de una empresa.
Entender los beneficios de la Contabilidad Financiera
La contabilidad financiera permite a los actores externos conocer la rentabilidad y el valor de un negocio. Un inversionista puede saber cuáles empresas han tenido un buen rendimiento constante, si han pagado dividendos y al parecer tiene márgenes positivas. Un prestamista puede revisar las cuentas financieras para evaluar la liquidez, el flujo de efectivo, el apalancamiento y la solvencia general.
Normas de Información Financiera
Las Normas Internacionales de Información Financiera NIIF son el conjunto de estándares internacionales de contabilidad promulgadas por el International Accounting Standards Board (IASB). Estas normas establecen los requisitos de reconocimiento, medición, presentación e información a revelar sobre las transacciones y hechos económicos que afectan a una empresa y que se reflejan en los Estados Financieros.
El objetivo principal de estas normas es establecer un común denominador a la actividad contable en todo el mundo. Por esta razón, el IASB (organización de carácter privado con sede principal en Londres) encontró la manera de constituir estándares internacionales para hablar un mismo lenguaje global en términos contables y para que todos los países se rijan a partir de un solo manual aceptable.
La contabilidad financiera normalmente es realizada por aquellas personas que han estudiado los métodos, conceptos, historia y leyes relacionadas con su práctica. Estas personas se conocen como Contadores Públicos, designación que hace referencia a los profesionales debidamente autorizados para ejercer la profesión, en razón a su formación académica, experiencia laboral y aprobación exitosa de los exámenes que imponga cada país para otorgar la licencia.
Las compañías deben publicar anualmente sus Estados Financieros y de acuerdo con los requisitos en particular, avalados por un tercero independiente, y ahí es donde entran en juego los Contadores Públicos, para garantizar que los Estados Financieros se hayan preparado en cumplimiento de las NIIF aquí enunciadas.
El propósito de los Estados Financieros
En un sentido práctico, el principal objetivo de la contabilidad financiera es preparar con exactitud las cuentas financieras de una organización para un período específico, con el fin de expresar el resultado de las actividades y el desempeño financiero a través de unos informes escritos denominados Estados Financieros. Los tres principales Estados Financieros son: el estado de resultados, estado de situación financiera y el estado de flujo de efectivo.
Los Estados Financieros de una empresa sirven para varios propósitos, brindan información importante a los accionistas así como a los acreedores de préstamos, igualmente puede ayudar a llamar la atención de un inversionista.
La gerencia utiliza los Estados Financieros para administrar tanto las operaciones actuales como las actividades futuras de la empresa. Los Estados Financieros también brindan información a todo tipo de inversionistas para preparar análisis de cifras utilizando tendencias, índices y comparaciones con la industria.
Los tres principales Estados Financieros externos –el estado de resultados, el estado de situación financiera y el estado de flujo de efectivo- se emiten generalmente cada trimestre, de acuerdo con un cronograma preestablecido. Esto significa que los distintos usuarios de la información tienen acceso a la información de manera constante y confiable en todo momento, no solo cuando a la empresa le va bien o parezca más solvente.
El papel de los auditores independientes frente a las NIIF y los Estados Financieros
El aval a los Estados Financieros por parte de un tercero independiente, al que ya se hizo referencia, no es más que el respaldo de los mismos por parte de otro Contador Público que en su formación profesional adquirió la calidad de auditor independiente.
En este orden de ideas, el auditor debe expresar una opinión sobre los Estados Financieros. De tal forma que valúa si, con base en la evidencia de la auditoría obtenida, hay una seguridad razonable sobre si los Estados Financieros tomados como un todo están libres de errores materialmente importantes. Esto implica concluir si se ha obtenido suficiente evidencia apropiada para reducir, a un nivel aceptablemente bajo, los riesgos de representación errónea de importancia relativa de los Estados Financieros y para evaluar los efectos de representaciones erróneas no corregidas.
El auditor tiene la responsabilidad de formarse una opinión sobre si los Estados Financieros están presentados razonablemente respecto a un todo importante, de acuerdo con el marco de referencia de información aplicable. En este caso, implica evaluar si los Estados Financieros se han preparado y presentado de acuerdo con los requisitos específicos contenidos en las Normas Internacionales de Información Financiera NIIF (IFRS por sus siglas en inglés).
En la realización de su trabajo y procedimientos de auditoría, los auditores deben cumplir con lo dispuesto por las Normas Internacionales de Auditoría (NIA), que son una serie de reglas, establecidas por la Federación Internacional de Contadores (IFAC, por sus siglas en inglés). Estas normas persiguen la uniformidad en las prácticas realizadas por los auditores, por lo que su objetivo es lograr que la tarea de los auditores pueda homologarse en un mundo globalizado. Así que una auditoría realizada en un país X debe tener el mismo resultado, o al menos muy parecido, que en un país Y.
Acotación final
Hoy por hoy, la responsabilidad de los Contadores Públicos y los auditores es muy grande. Aunque normalmente no son quienes toman las decisiones, ni los responsables directos de los desfalcos y malas prácticas que ocurren con alguna frecuencia en el mundo empresarial, son éstos profesionales a los que suele mirar en primera instancia el público cuando se comete un gran fraude.
Asumir el trabajo con los más altos estándares profesionales y éticos es un compromiso que siempre debe estar presente en todos y cada uno de los profesionales de la Contaduría Pública. En especial, les compete a los auditores al actuar con ética y transparencia, consolidar la confianza que en ellos se deposita, para que todos los usuarios de la información financiera y la sociedad en general confíen plenamente en sus informes y opiniones que acompañan los Estados Financieros que emiten sus empresas auditadas.

CP Felipe Alberto Pérez Hernández. Colaborador de Auditool
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