Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool 

Durante poco más de una década, las criptomonedas dejaron de ser un experimento tecnológico para convertirse en una pieza fundamental de la economía digital. Su crecimiento ha impulsado innovaciones en pagos internacionales, inclusión financiera, contratos inteligentes y finanzas descentralizadas. Sin embargo, el mismo conjunto de características que las hace atractivas para la economía legítima - rapidez, descentralización, alcance global y relativa privacidad - también las ha convertido en herramientas extremadamente valiosas para las organizaciones criminales. Esto se aprecia en el informe[1] "The Currency of Global Crime", publicado por la Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC), sostiene que las criptomonedas ya no representan simplemente un nuevo medio de pago utilizado ocasionalmente por delincuentes. Hoy constituyen una infraestructura financiera completa que facilita el funcionamiento de economías ilícitas a escala mundial. Esta transformación obliga a replantear las estrategias de regulación financiera, investigación criminal, auditoría forense y cooperación internacional.

Las criptomonedas ya no son simplemente un medio alternativo de pago. Forman parte de la arquitectura financiera sobre la cual operan numerosas organizaciones criminales. La tecnología blockchain no es intrínsecamente criminal ni garantiza el anonimato absoluto.

Hace algunos años, el principal desafío de las organizaciones criminales consistía en introducir al sistema financiero los recursos obtenidos mediante actividades ilícitas. El lavado de dinero tradicional requería una compleja infraestructura basada en la constitución o uso de empresas fachada, emplear bancos offshore, se requiere el transporte físico de efectivo, elaborar transacciones de comercio internacional ficticio, emplear testaferros y apoyarse en corrupción institucional.

🏦 Lavado tradicional

Empresas fachada, bancos offshore, transporte de efectivo, comercio ficticio, testaferros, corrupción institucional.

🪙 Lavado con criptomonedas

Plataformas centralizadas y descentralizadas, stablecoins, intermediarios, protocolos DeFi, servicios de mezcla de transacciones.

Con las criptomonedas se ha modificado profundamente esta realidad. Actualmente una organización criminal puede mover millones de dólares entre distintos países o continentes en cuestión de minutos sin necesidad de transportar dinero físico. La infraestructura financiera criminal moderna combina simultáneamente plataformas de criptomonedas (que pueden ser centralizadas o descentralizadas), criptomonedas vinculadas a activos, intermediarios, protocolos y otros elementos que conforman un ecosistema financiero extraordinariamente flexible y difícil de desarticular.

💲 El crecimiento de las stablecoins en el crimen

Uno de los aspectos más interesantes del estudio de GI – TOC es el crecimiento de las stablecoins, especialmente USDT (Tether). Mientras Bitcoin presenta una elevada volatilidad, las stablecoins mantienen una paridad relativamente estable con el dólar estadounidense. Ello ofrece varias ventajas para los grupos criminales:

• Conservación del valor.

• Rapidez en transferencias internacionales.

• Facilidad para convertir activos digitales en dinero fiduciario.

• Menor exposición al riesgo cambiario.

Por ello se emplean en operaciones relacionadas con lavado de dinero, tráfico internacional de drogas, fraude financiero, etc. Esto no significa que la criptomoneda sea ilícita por naturaleza; más bien, su amplia liquidez y adopción mundial la convierten en un vehículo atractivo para actores criminales cuando existen controles insuficientes.

Transformación del lavado de activos

El lavado de activos ha sufrido una profunda transformación. Anteriormente el dinero seguía una ruta relativamente conocida, del delito se pasa al efectivo, que se incorpora al sistema financiero mediante empresas fachadas y así se integra a la economía. Ahora el proceso es considerablemente más sofisticado pues se emplean múltiples billeteras digitales, diferentes criptomonedas, plataformas y protocolos de finanzas descentralizadas y servicios de mezcla de transacciones.

Cada etapa incrementa la dificultad para reconstruir la ruta del dinero. Aunque todas las operaciones quedan registradas en la blockchain, el verdadero desafío consiste en identificar quién controla cada dirección digital.

El mito del anonimato absoluto

Uno de los principales mitos que aborda el informe es el supuesto anonimato absoluto de las criptomonedas. La blockchain es inherentemente transparente y todas las transacciones quedan registradas de manera permanente. Sin embargo, la transparencia tecnológica no equivale automáticamente a una investigación exitosa, puesto que los delincuentes aprovechan la existencia de múltiples billeteras, exchanges descentralizados y diferentes protocolos de operación, lo que incrementa significativamente el costo y la complejidad de las investigaciones.

 

Por lo anterior, desde la perspectiva del auditor, el crecimiento de los activos virtuales exige nuevas competencias profesionales. Es necesario que se profundice en temas cuyos contenidos se asocien a las nuevas tecnologías. Entre ellos se encuentran:

🛡️ Prevención del lavado de dinero

🔍 Auditoría forense digital

🔗 Análisis blockchain

⚠ Evaluación de riesgos tecnológicos

⚖️ Legislación AML

🏛️ Lucha contra la financiación del terrorismo (CFT)

Así mismo, los auditores deben estar actualizados en la legislación Anti-Lavado de Dinero (Anti-Money Laundering - AML), de manera que se garantice el cumplimiento de las leyes, regulaciones y procedimientos destinados a evitar que los delincuentes conviertan dinero obtenido de actividades ilegales en fondos aparentemente legítimos. De manera simultánea deben actualizarse en temas de lucha contra la Financiación del Terrorismo (Combating the Financing of Terrorism - CFT), que son las medidas para prevenir que fondos sean utilizados para financiar actividades terroristas, asegurando que las transacciones financieras no apoyen organizaciones violentas o criminales. Otros temas que deben tener en cuenta los auditores son el monitoreo de operaciones con activos virtuales y la debida diligencia sobre proveedores de servicios de activos virtuales (VASPs). Esto implica incorporar herramientas de análisis blockchain y fortalecer la capacitación en evidencia digital para responder a un entorno financiero cada vez más complejo.

Las criptomonedas hoy día más que constituirse únicamente un medio alternativo de pago, ahora forman parte de la arquitectura financiera sobre la cual operan numerosas organizaciones criminales y algunos actores estatales. Esta infraestructura digital ha reducido los costos de mover valor ilícito, acelerado las transacciones transfronterizas y ha favorecido modelos de lavado más complejos y resilientes. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que la tecnología blockchain no es intrínsecamente criminal ni garantiza el anonimato absoluto. La mayoría de las transacciones permanecen registradas y pueden ser analizadas; el desafío radica en que la velocidad de innovación tecnológica y la fragmentación regulatoria superan, en muchos casos, la capacidad operativa de las autoridades para investigar y sancionar estos delitos. Por ello, el fortalecimiento de la cooperación internacional, la regulación de los proveedores de servicios de activos virtuales, el desarrollo de capacidades especializadas y la incorporación de herramientas avanzadas de análisis blockchain son elementos indispensables para proteger la integridad del sistema financiero global.

Igualmente, los auditores deben estar atentos a las actuaciones de los organismos profesionales y gubernamentales, en especial en temas de cooperación internacional entre autoridades judiciales, regulación de proveedores de servicios de activos virtuales, intercambio de información entre reguladores y organismos de inteligencia financiera. Ello le permite acceder a valiosa información sobre capacidades técnicas para la incautación y administración de activos digitales, educación sobre fraudes relacionados con criptomonedas y conocimiento de la operación de las infraestructuras financieras criminales. Así, se pueden desarrollar capacidades y habilidades que fortalecen el análisis y por tanto, mejorar sus recomendaciones en beneficio de sus clientes.

[1] Ver: The currency of global crime. How crypto is reshaping illicit economies


 

CP Iván Rodríguez - CIE AF

Colaborador de Auditool

Auditor y consultor, diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, diplomado en Gerencia de la Calidad. Contador público (CP) de la Pontificia Universidad Javeriana con 20 años de experiencia en diversas empresas. Tiene amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool.

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