Como es bien sabido en épocas de incertidumbre las empresas reorientan sus esfuerzos en actividades a la reducción de costos o al aumento de ingreso. Para muchos empresarios, las actividades de auditoria son una carga que no genera valor y por consiguiente la primera conclusión es que TODOS los esfuerzos deben ser redireccionados a actividades que generan réditos perceptibles como lo son el incremento del equipo de ventas. En otras palabras, el área de auditoría o los auditores somos generalmente visto como un gasto y no como una inversión.
¿Pero cómo podemos influenciar para que nuestra labor y presupuesto no estén en la lista de actividades y recursos que no pertenecen al presupuesto?
Autor:
Marta Cadavid - Chicago, Estados Unidos

Experto Examinador de Fraude (CFE), Especialista Certificado en Anti lavado de dinero (CAMS) y Anti lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo (AMLCA). Profesional en el área contable egresada de la Universidad de Antioquia con Especialización en Gerencia Financiera y Master en Economía Financiera de la Corporación Universitaria CEIPA.
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