Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool
La Oficina Nacional de Auditoría de Australia (Australian National Audit Office - ANAO) desarrolló una herramienta de autoevaluación denominada Modelo de Evaluación de la Madurez de la Presentación de Informes de Desempeño (Performance Reporting Maturity Assessment Model)[1]. Su objetivo es ayudar a las entidades del gobierno australiano a mejorar sus sistemas de medición y presentación de informes de desempeño, yendo más allá del cumplimiento para generar información que impulse la mejora continua.
Este modelo está diseñado para evaluar la práctica y la conciencia sobre la presentación de informes de desempeño dentro de una entidad. Busca que las entidades utilicen la información de desempeño de manera significativa para una gestión eficaz y una administración transparente de los recursos públicos. Esto, en línea con la Ley PGPA , que es una legislación australiana creada por el Departamento de Finanzas de Australia en 2013 en la que se establece el marco para la gobernanza, el desempeño y la rendición de cuentas de las entidades y empresas del Commonwealth (organización internacional de 56 países que comparten lazos históricos con el Reino Unido).
El modelo se alinea con el Commonwealth Performance Framework[2], que exige a las entidades públicas:
- Definir qué quieren lograr.
- Establecer cómo medirán el éxito.
- Evaluar resultados obtenidos.
- Informar sobre el desempeño y sus factores explicativos.
La matriz de madurez organizacional permite evaluar qué tan desarrolladas están las prácticas de reporte de desempeño. Se analizan prácticas, el nivel de conciencia organizacional y los resultados obtenidos. El objetivo es que las entidades identifiquen su nivel actual y puedan avanzar hacia mejores prácticas.
La matriz establece cinco niveles de madurez (de menor a mayor desarrollo):
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Nivel |
Características principales |
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Estableciéndose |
Prácticas incipientes o inexistentes; el reporte de desempeño es débil o informal. |
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En desarrollo |
Se cumplen requisitos mínimos, pero el reporte es principalmente un ejercicio administrativo. |
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Competente |
Cumplimiento adecuado de requisitos y algunas buenas prácticas. |
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Incorporado |
Las prácticas de reporte están integradas en la gestión organizacional. |
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Avanzado |
Mejores prácticas: la información de desempeño guía decisiones estratégicas y mejora continua. |
El modelo evalúa la madurez en cinco áreas clave.
1. Liderazgo y cultura
Evalúa si la organización promueve una cultura basada en desempeño. Los aspectos clave son: Compromiso de la alta dirección, vinculación entre recursos y resultados, aprendizaje organizacional, toma de decisiones basada en evidencia.
El liderazgo debe usar activamente la información de desempeño para mejorar resultados.
2. Gobernanza
Evalúa cómo se estructura la gestión del desempeño. Considera: Un marco institucional de desempeño, la alineación entre estrategia, operaciones y reporte, los controles internos y los roles y responsabilidades claras.
El desempeño debe integrarse con planificación estratégica, presupuesto y rendición de cuentas.
3. Datos y sistemas
Analiza la infraestructura de información que sustenta el reporte. Se tienen en cuenta: Gobernanza de datos, integridad y calidad de datos, procesos de aseguramiento de calidad y sistemas tecnológicos de información.
Los datos deben ser confiables, consistentes y gestionados como un activo estratégico.
4. Capacidades organizacionales
Evalúa si la entidad tiene las habilidades necesarias para gestionar el desempeño. Incluye: El equipo central de reporte de desempeño, la capacitación del personal, el apoyo institucional y los materiales y guías metodológicas.
La organización debe desarrollar capacidad analítica y de interpretación de datos.
5. Reporte y gestión documental
Evalúa la calidad de los informes de desempeño. Considera la calidad del reporte, los procesos de preparación de informes, las aprobaciones y la gestión documental.
Los informes deben explicar qué ocurrió, por qué ocurrió y qué implica para el futuro.
Por medio de esta herramienta, se busca que las organizaciones lleguen a un nivel de madurez en sus reportes de desempeño, lo que evidencia:
- Cultura organizacional orientada a resultados.
- Sistemas de datos integrados y confiables.
- Informes claros y analíticos.
- Uso de información para decisiones estratégicas.
- Aprendizaje continuo y mejora organizacional.
Al llegar a este nivel de madurez, el reporte de desempeño no es solo un requisito administrativo, sino una herramienta de gestión. Es así como, al evaluar qué tan desarrollados están sus sistemas de medición y reporte de desempeño, se puede establecer un camino progresivo hacia mejores prácticas basadas en liderazgo, gobernanza, datos confiables, capacidades organizacionales y reportes de calidad. El gobierno australiano emplea un modelo de madurez semejante, para evaluar el tema de ciberseguridad, lo que demuestra su flexibilidad y posibilidad de adaptación a diferentes entornos y evaluaciones.
Los auditores pueden emplear esta herramienta para evaluar las áreas clave que considera la matriz y en ese sentido, orientar sus recomendaciones, tanto en el proceso de generación de informes como en el resultado final.
[1] Ver: Performance Reporting Assessment Model – Maturity Matrix: Guidance for users
[2] Es el sistema utilizado por el Gobierno de Australia para que sus entidades públicas rindan cuentas sobre cómo utilizan los recursos de los ciudadanos y qué resultados están logrando

CP Iván Rodríguez - CIE AF
Auditor y consultor, diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, diplomado en Gerencia de la Calidad. Contador público (CP) de la Pontificia Universidad Javeriana con 20 años de experiencia en diversas empresas. Tiene amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool.
Bogotá DC, Colombia.
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