Conceptos Básicos de las NIA
Tal como lo señala la NIA 315.3, “el objetivo del auditor es identificar y valorar los riesgos de incorrección material, debida a fraude o error, tanto en los estados financieros como en las afirmaciones, mediante el conocimiento de la entidad y de su entorno, incluido su control interno”. Además, la NIA 240.10 señala que el auditor debe “obtener evidencia de auditoría suficiente y adecuada con respecto a los riesgos valorados de incorrección material debida a fraude” y responder adecuadamente a ellos.
Por otra parte, de conformidad con la NIA 240.12, “el auditor mantendrá una actitud de escepticismo profesional durante toda la auditoría, reconociendo que, a pesar de su experiencia previa sobre la honestidad e integridad de la Dirección y de los responsables del gobierno de la entidad, es posible que exista una incorrección material debida a fraude”.
El objetivo de la fase de valoración del riesgo en la planeación de la auditoría es identificar las fuentes de riesgo y luego evaluar si estas pueden haber ocasionado una incorrección material en los estados financieros. Para lograrlo, el auditor necesita conocer a profundidad el negocio del cliente, la industria a la que pertenece y el entorno empresarial; pues sin un sólido entendimiento de la entidad, el auditor puede pasar por alto factores de riesgo relevantes.
A pesar de que la mayoría de los riesgos que enfrentan los auditores son difíciles de medir, responder a estos riesgos de forma adecuada es fundamental para obtener una auditoría de alta calidad. Para llevar a cabo la valoración del riesgo es necesario tener claros los siguientes conceptos básicos definidos por las Normas Internacionales de Auditoría:
Riesgo de incorrección material (NIA 220.13): es el riesgo de que los estados financieros contengan incorrecciones materiales antes de la realización de la auditoría.
Riesgo inherente: es la susceptibilidad de que una afirmación, sobre un tipo de transacción, saldo contable u otra revelación de información a una incorrección, contenga errores y sea material, ya sea individualmente o de forma agregada con otras incorrecciones, antes de tener en cuenta los posibles controles correspondientes.
Riesgo de control: es el riesgo de existan incorrecciones no detectadas ni corregidas, por el sistema de control interno de la entidad, en las afirmaciones sobre transacciones, saldos contables u otras revelaciones de información, y que están sean materiales ya sea individualmente o de forma agregada con otras incorrecciones.
Fraude (NIA 240.11): es “un acto intencionado realizado por una o más personas de la Dirección, los responsables del gobierno de la entidad, los empleados o terceros, que conlleve la utilización del engaño con el fin de conseguir una ventaja injusta o ilegal”.
Factores de riesgo de fraude: son hechos o circunstancias que indiquen la existencia de un incentivo o elemento de presión para cometer fraude o que proporcionen una oportunidad para cometerlo.
Referencias:
IFAC Norma Internacional de auditoría NIA 220, 240, y 315
Equipo Auditool
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