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Por: CP Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool 

La innovación hoy  en día se encuentra más que nunca en el entorno empresarial, para hacer frente a la actual incertidumbre. Es necesario, frente a este panorama, que los auditores puedan trabajar con las partes interesadas para fomentar las oportunidades de disrupción, gestionar los nuevos riesgos y así permanecer a la vanguardia.

Los cambios traen nuevas oportunidades de negocio para aquellas organizaciones que están dispuestas a aceptarlo o afectar sensiblemente a aquellos que deciden ignorarlos. Sin embargo, a pesar de esa dura elección, las organizaciones parecen estar polarizadas sobre los pros y los contras de la innovación disruptiva, puesto que parece tener el poder, no sólo de acelerar el ritmo de los negocios y permitirse nuevas formas de trabajar, sino también de volver obsoletos modelos de negocio tradicionales.

Algunas de las primeras empresas que tuvieron modelos disruptivos han alcanzado rápidamente grandes éxitos. Venta en línea, producción, alquiler de contenido digital, alquiler de viviendas, etc. Han visto empresas surgir y consolidarse gracias a su innovación. Por su parte, muchas empresas que no se supieron adaptar, finalmente desaparecieron. Es el caso de los alquileres de video o ciertas librerías.

La disrupción, por su parte, trae nuevos riesgos. Los directores ejecutivos de auditoría normalmente citan la innovación disruptiva como uno de los principales riesgos a los que se enfrentan sus organizaciones, y sin embargo, también lo suelen describir como uno de los riesgos para los que se tiene menos conocimiento personal y la menor capacidad de manejar.

A pesar de ello hay muchas maneras en que la auditoría puede ayudar a las organizaciones a gestionar la innovación disruptiva. Al examinar tanto los riesgos de quedarse atrás en los avances de la industria como la necesidad de explorar oportunidades de innovación, los auditores tienen la capacidad de agregar un valor significativo a los actuales entornos variables y altamente disruptivos.

Uno de los principales riesgos de la innovación para una organización es definir si debe moverse primero hacia lo desconocido o esperar hacerlo después de un competidor. La innovación requiere inversión de capital, pero la innovación disruptiva puede requerir un cambio completo en el modelo de negocio o la oferta de servicios. Por ello, la preocupación de la alta dirección.

Otro riesgo asociado a la disrupción es la falta de previsión en los equipos de gestión para saber que se va a presentar. Las innovaciones no ocurren de la noche a la mañana, siempre hay algunas señales y cambios que eventualmente resultaron en un fenómeno disruptivo. Otra dificultad está en saber de dónde proviene la disrupción, no necesariamente son cambios tecnológicos relacionados con el sector al cual pertenece la organización.

La disrupción puede provenir del panorama político o macroeconómico, el entorno sociodemográfico, el cambio climático o la regulación. Por su propia naturaleza, la innovación disruptiva puede ser difícil de ver venir hasta que es demasiado tarde, es el caso de empresas bien respetadas y gestionadas que quedan obsoletas al no entender y ajustarse a los cambios del mercado, sin embargo, cuando las organizaciones son lo suficientemente flexibles y dinámicas como para cambiar, hay grandes oportunidades.

También suele ocurrir que las organizaciones eligen ignorar los cambios disruptivos. La mayoría de las organizaciones no tienen una estrategia para hacer frente a la amenaza del desempleo masivo o explotar la oportunidad de mejores, más rápidos y más seguros procesos de fabricación, por ejemplo. Las criptomonedas o el Blockchain podrían tener el potencial de cambiar masivamente todos los intercambios transaccionales del negocio, incluidos los intercambios y transacciones de la cadena de suministro, pero esto está siendo ignorado en gran medida por la mayoría de las organizaciones.

Dentro de los cambios que ha traído la pandemia, está la mayor receptividad a la innovación y a la disrupción por parte de las juntas o directorios y la alta dirección de las empresas y que es necesario prepararse al respecto. Ahora hay una mayor conciencia de la necesidad de mirar las tendencias emergentes para entender cómo se afectan las empresas, así como la necesidad de innovar con agilidad para sobrevivir. Por su parte, los inversionistas ahora consideran con mayor importancia la capacidad de innovar de una empresa en su valoración, al igual que su capacidad para crear y mantener el valor a largo plazo.

Al gestionar los nuevos riesgos asociados con la innovación disruptiva hay que tener en cuenta diversos factores. Entre ellos se cuentan:

  • La velocidad con la que se está produciendo la innovación y la capacidad de adaptación, lo que implica tener agilidad y flexibilidad para gestionar los riesgos. Esto es fundamental para mantenerse al día con el ritmo del cambio.
  • La necesidad de poder mantenerse al día con la tecnología ya sea mediante migración a la nube, inteligencia artificial, etc., y ser capaz de adoptarla en el negocio. Las empresas, además de pensar en cómo automatizar sus procesos actuales y modelos operativos, deben preguntarse cómo tener procesos disruptivos para crear un entorno automatizado. El riesgo se introduce a medida que se realizan estos cambios, pero si se gestiona, las empresas pueden aprovechar el poder de la tecnología para mantener márgenes de rentabilidad.
  • Se debe gestionar el recurso humano, de manera que comprenda los temas de innovación y disrupción, para manejarlos apropiadamente, incluidos los riesgos que se generan. No apreciar la importancia de una innovación disruptiva puede significar la quiebra o el cierre incluso para una empresa sólida.

En este entorno, la auditoría tiene un papel importante que desempeñar en la identificación y mitigación de los nuevos riesgos. Está debería ver dónde hay oportunidades para la innovación o la mejora continua, y donde se está produciendo una disrupción y lo que necesita cambiar para mantener el ritmo. Mediante observaciones y conexiones estratégicas, la auditoría puede aportar una visión enriquecedora a la alta dirección.

La auditoría puede ayudar a promover las ventajas estratégicas y a largo plazo, las oportunidades vinculadas a la innovación disruptiva, mediante su colaboración en la gobernanza y la gestión de riesgos, así como al asegurarse de que existen los procesos y procedimientos adecuados para crear un entorno que permita la innovación. Las empresas necesitan un espacio seguro, a partir de una estructura de gobernanza adecuada, buenos procedimientos de gestión de riesgos y un entorno que permita el desarrollo de iniciativas innovadoras y disruptivas.

No hay que perder de vista, en todo caso, que la disrupción y la innovación no son malas o buenas en sí mismas, bien administradas, tienen impactos positivos y mal gestionadas destruyen valor.

Normalmente una empresa disruptiva tiene un apetito de alto riesgo, es altamente competitiva y le gusta innovar constante y rápidamente para mantenerse por delante, aumentar la cuota de mercado, aumentar los ingresos y crear valor a largo plazo. Su administración debe estar atenta al panorama y el trabajo de la auditoría es ayudar a verificar que la planeación se ajuste en consecuencia.

La decisión de la estrategia corporativa está en manos de la dirección y del consejo, por su parte, la auditoría puede ayudar a optimizar el proceso estratégico y de innovación revisando el flujo, la calidad de la información de gestión, la solidez de los supuestos, el rigor del análisis y escenarios que sustentan el proceso estratégico de toma de decisiones.

La auditoría puede contribuir a garantizar que la administración sea clara sobre cómo identifica, evalúa y gestiona los riesgos estratégicos, está en una posición única para aportar valor a las discusiones sobre cómo aprovechar estratégicamente la innovación disruptiva, la cual es una respuesta al riesgo u oportunidad; pero si el riesgo no se evalúa correctamente, cualquier innovación puede ser equivocada.

 

CP Iván Rodríguez

Auditor y Consultor, Diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, Diplomado en Gerencia de la Calidad, Contador Público de la Pontificia Universidad Javeriana, con 20 años de experiencia en diversas empresas. Amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool

Bogotá DC, Colombia


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Es la Red Global de Conocimientos en Auditoría y Control Interno que le permite a los Auditores, tener acceso a metodologías de trabajo fundamentadas en buenas prácticas internacionales, entrenamiento en línea, listas de chequeo, modelos de papeles de trabajo, modelos de políticas, herramientas para la gestión de riesgos, entre otras. Permitiendo mejorar las prácticas de trabajo, ahorrando tiempo, creando y protegiendo valor en las organizaciones.
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