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ISSN IMPRESO: 2665-1696 - ISSN ONLINE: 2665-3508

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Por: C.P. Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool

Uno de los propósitos empresariales es contar con líderes al interior de la organización, de manera que asciendan, tengan nuevas formas de pensar y crear una cultura de mejoramiento. Las firmas de auditoría no son la excepción. Esto implica asumir compromisos y contar con el ambiente para tener éxito en el proceso; así se logra un beneficio para la firma y para los auditores miembros de manera individual. Algunos elementos que pueden tenerse en cuenta son los siguientes:

Compromiso de mejora:

Para mantener una cultura de mejora, es vital tener en cuenta la retroalimentación. Hay que superar el Status Quo y vencer la resistencia al cambio. La posición tradicional de creer saberlo todo y de preguntarse por qué cambiar debe transformarse en apertura y disposición a recibir comentarios y críticas, pues es una valiosa oportunidad para buscar la mejora. La alta dirección de la firma debe dar ejemplo y ser transparentes sobre los comentarios que reciben, tanto sobre ellos mismos como sobre la empresa, y sus planes para abordarlos, toda vez que modelan el comportamiento de retroalimentación.

Desarrollar (o contar con) modelos de retroalimentación:

Uno de los sistemas de retroalimentación más empleados es el de 360 grados. Esto implica buscar aportes de los miembros del equipo, clientes, prospectos, fuentes de referencia y otros de manera formal e informal, mediante encuestas, buzones de sugerencias, redes sociales e incluso sistemas de gestión del desempeño.

Contar con entrenadores:

Al interior de las firmas es posible identificar, desarrollar y capacitar a entrenadores reales. Son personas que buscan la mejora de sí mismos; están listos para recibir comentarios; son confiables, curiosos, persistentes y pacientes; escuchan activamente; están dispuestos a probar muchos enfoques; y son capaces de entrenar a otros en su mentalidad, comportamiento y acciones. Existe igualmente la opción de contratar un tercero para esta labor. Una vez identificado el entrenador, debe contar con reconocimiento, responsabilidad y promoción, para conseguir empoderamiento.

Crear (o contar con) un marco de entrenamiento

Un proceso de entrenamiento debe contar con la debida consistencia. Para ello es conveniente un marco que considere:

  • Desarrollar un código de conducta de los entrenadores (delineando temas como confidencialidad y conflicto de intereses);
  • Definir el sistema que usarán los entrenadores para formar parte del proceso (por ejemplo, retroalimentación de 360 ​​grados, el sistema actual de gestión del desempeño de la empresa, evaluaciones de personalidad, etc.);
  • Definir un sistema funcional de establecimiento de objetivos;
  • Desarrollar una metodología de entrenamiento (coaching) acordada e invertir en el aprendizaje y el (coaching) para los entrenadores;
  • Instituir sistemas para documentar los resultados de las sesiones de entrenamiento y
  • Proporcionar mecanismos para rastrear e informar resultados y resultados.

Establecer objetivos significativos:

Las firmas con una cultura de entrenamiento esperan que el proceso de establecimiento de objetivos sea riguroso. Quieren objetivos que causen que el participante incluya objetivos de mentalidad y comportamiento, así como objetivos de acción. Se aseguran de que los objetivos de entrenamiento se alineen con otros objetivos de rendimiento (si corresponde). Esperan que los participantes alcancen sus objetivos de entrenamiento y que informen sobre su progreso de manera transparente.

Celebrar los éxitos.

Las firmas inteligentes celebran y promueven los logros de quienes reciben capacitación y también de los entrenadores. Hacerlo refuerza los nuevos comportamientos y actividades practicadas, y también inspira a otros a crecer y elevar el nivel de su desempeño. Esto perpetúa el deseo de retroalimentación, entrenamiento, desarrollo y logros, los sellos distintivos de una verdadera cultura de entrenamiento.

Una firma realmente comprometida con el desarrollo de una cultura de entrenamiento tiene claro que los líderes no están por encima del entrenamiento y la retroalimentación. Involucra a aquellos que tienen los atributos y la disposición correctos para ser entrenadores. Con los anteriores elementos, necesarios para impulsar el desempeño del personal, es posible  transformar la cultura de la firma en beneficio de los auditores.

 

C.P. Iván Rodríguez -           

Auditor y Consultor, Diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, Diplomado en Gerencia de la Calidad, Contador Público de la Pontificia Universidad Javeriana, con 20 años de experiencia en diversas empresas. Amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool

Bogotá D.C, Colombia


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