Un principio básico para un buen gobierno corporativo.
Tendencias en cuanto a gobierno corporativo y administración de riesgos.
En los últimos años, los grandes escándalos contables han originado una mayor regulación orientada a lograr un adecuado gobierno corporativo que proteja los intereses de todos los involucrados en la vida de las empresas, tal es el caso de la Ley Sarbanes-Oxley, a la cual están sujetas muchas de las empresas más importantes de nuestra región. Adicionalmente, los accionistas y directivos de empresas no sujetas a estas regulaciones están cada vez más convencidos de los beneficios de establecer un buen gobierno corporativo, como parte de sus planes para lograr mayor institucionalización de dichas empresas, preparándose —en algunos casos— para ingresar al mercado bursátil.
Un objetivo fundamental de gobierno corporativo, en cualquier tipo de empresa, es establecer la estructura a través de la cual ésta debe ser dirigida y controlada, para preservar y mejorar el valor que crea, manteniendo un nivel aceptable de exposición al riesgo del negocio.
En la gráfica 1 se presenta la manera en que comúnmente está estructurada la empresa para su dirección y control:

- Un Consejo de Administración con comités de apoyo.
- La Dirección General, la administración ejecutiva y la administración de línea y de unidad de negocio.
Uno de los principios que señala la OCDE, en cuanto a gobierno corporativo, es que “el marco para el gobierno corporativo deberá garantizar la orientación estratégica de la empresa, el control efectivo de la dirección ejecutiva por parte del Consejo y la responsabilidad de éste frente a la empresa y los accionistas”, para lo cual “el Consejo deberá desempeñar determinadas funciones clave, que incluyen garantizar la integridad de los sistemas de presentación de informes contables y financieros de la sociedad, incluida la auditoría independiente, y la disponibilidad de sistemas de control adecuados y, en particular, de sistemas de administración del riesgo, de control financiero y operativo, y garantizar la adecuación de estos sistemas a la ley y a las normativas aplicables.”
El rol del consejo es asegurarse de que la administración de la empresa está evaluando y administrando adecuadamente los riesgos relevantes del negocio. El consejo no define la forma en que se administran los riesgos, pero sí vigila que exista en la empresa un proceso formal y eficiente para la identificación, evaluación y manejo de los riesgos. La capacidad de los consejeros en cuanto a entender el perfil de riesgos de la industria en que opera la empresa, ayuda a que el consejo cumpla eficientemente con su responsabilidad de vigilancia. Cada uno puede preguntarse ¿qué tanto sentimos que el Consejo de Administración de nuestra empresa cuenta con los elementos necesarios para vigilar que exista una adecuada administración de los riesgos que ésta enfrenta?
Generalmente, la Dirección General encabeza la iniciativa de establecer un proceso que involucre a toda la organización, y que facilite:
- La identificación de aquellos 10 a 20 riesgos que son los más relevantes para la empresa.
- La evaluación del nivel de cobertura o exposición a estos riesgos.
- La definición de planes concretos que permitan a la empresa lograr un nivel de cobertura adecuado, generalmente, estableciendo o fortaleciendo actividades de control interno.
- La definición de planes concretos de acción para monitorear que las actividades clave de control y de cobertura de riesgos estén funcionando adecuadamente de manera rutinaria.
La evaluación de la asignación de responsabilidad sobre la administración de los riesgos en la organización, identificando oportunidades de mejora (ejemplo, riesgos sin dueño o riesgos con múltiples dueños).
Es importante que la Dirección General y el Consejo de Administración compartan una misma visión y lenguaje común en cuanto a riesgos del negocio, de manera que se facilite la comunicación y no se sobrestimen ni subestimen riesgos relevantes a nivel consejo.
Podemos preguntarnos, ¿existe algún riesgo importante a que esté expuesta nuestra empresa, que no esté siendo identificado y que pueda generar sorpresas desagradables?
No sólo se trata de sorpresas desagradables en la empresa, en ocasiones las sorpresas desagradables se presentan a nivel industria. En estas situaciones, la empresa que anticipó la exposición a riesgo y está mejor preparada para enfrentarlo cuenta con una ventaja competitiva, sus competidores no preparados afrontarán probablemente problemas serios, viendo mermada su habilidad para competir y quizás hasta para sobrevivir.
Importancia de un proceso eficiente de administración de riesgos.
Seguramente una nueva pregunta que hacernos es ¿qué tan costoso es o debe ser mantener una adecuada administración de riesgos en nuestra empresa?
Sabemos que el riesgo es parte inherente a toda actividad empresarial y que, por lo tanto, la necesidad de administrarlo es algo con lo que debemos aprender a vivir. Si tenemos que invertir en administrar los riesgos, debemos mitigarlos a través de un sistema de control interno; cubrirnos de riesgos financieros utilizando derivados; estableciendo planes de continuidad de operaciones y de manejo de crisis; contratando seguros, etcétera. Queremos que la relación costo/beneficio sea la adecuada.
Una responsabilidad de la administración de la empresa, desde la dirección general hasta los niveles administrativos más bajos de la organización, es obtener una suficiente cobertura sobre los riesgos relevantes al menor costo posible. El enfoque metodológico para la evaluación de riesgos y para, posteriormente, mejorar y monitorear las actividades de control es un elemento crítico en este esfuerzo de lograr eficiencia.
Conclusión
En la medida en que la empresa tenga un plan para fortalecer su gobierno corporativo, e incorpore la evaluación y mejora de su proceso de administración de riesgos, podrá dar la tranquilidad al Consejo de Administración de que se están tomando las medidas adecuadas para evitar —en lo posible— sorpresas desagradables, así como para lograr una adecuada relación costo-beneficio del control interno y otras formas de reducir la exposición a riesgos.
Un buen comienzo para plantearnos los pasos a seguir en nuestra empresa, en cuanto a administración de riesgos, es reevaluar:
- Si existe una forma práctica de identificar, para cada objetivo e iniciativa estratégica de la empresa, los riesgos relevantes que pueden afectar adversamente su logro.
- Si el enfoque metodológico que estamos utilizando para la administración de riesgos es un enfoque práctico cuya eficacia ha sido probada. El enfoque metodológico deberíapermitirnos responder a las preguntas ¿cuáles son los 10 o 20 riesgos principales del negocio?; ¿cuál es el nivel de cobertura o control con que se cuenta actualmente ante dichos riesgos?; ¿está establecida con claridad la responsabilidad sobre el manejo de cada uno de estos riesgos, hay vacíos o duplicidad?
- Si se cuenta con el apoyo de profesionales experimentados en cuanto a administración de riesgos, dentro o fuera de la empresa, que permitan establecer un proceso eficiente.
- Si están documentadas, formalizadas y difundidas adecuadamente las actividades de administración de riesgo, incluyendo los controles internos clave.
C.P.C. Ángel Fernández Rodríguez, CIA, CCSA. Socio de Risk Advisory Services de Ernst & Young.
Fuente: Revista Contaduría Pública www.contaduriapublica.org.mx del Instituto Mexicano de Contadores Públicos www.imcp.org.m
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