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Por:   CP Iván Rodriguez. Colaborador de Auditool 

Una de las preocupaciones de algunos equipos de auditoría, tiene que ver con la manera de cerrar el año 2020, dadas las circunstancias originadas por la pandemia Covid 19. El trabajo representa diferentes y novedosos desafíos que pueden representar riesgos de error material para la auditoría. En años anteriores, los auditores hacían uso de información y resultados históricos, pero es muy probable que, para algunos de esos casos, ahora se requiera de especialistas en diferentes áreas.

Ciertos temas son clave en la evaluación de riesgos para los auditores al terminar el año 2020. A continuación, algunos de ellos[1]:

 Riesgo de fraude

Al revisar los factores que pueden hacer que una persona cometa fraude (incentivos o presión, oportunidades y racionalización), el actual entorno originado por la pandemia pareciera estimularlos:

  • Incentivo

Toda vez que muchas empresas se han visto afectadas económicamente, sus empleados pueden haber sentido presión, bien sea para favorecer a la compañía o para provecho propio. Un empleado puede alterar cifras y resultados, que conduzcan a un futuro beneficio de la compañía. También puede ocurrir que, frente a las dificultades económicas y laborales, haya un incentivo por obtener ingresos adicionales. Hasta finales de mayo de 2020, hay cerca de 40 millones de reclamos de seguro de desempleo solamente en Estados Unidos. 

  • Oportunidad

La preparación de información financiera de manera remota y la imposibilidad de examinar ciertos controles internos sobre los informes y procedimientos, pueden haber presentado oportunidades para informes financieros fraudulentos y/o una apropiación indebida de activos. Oficinas cerradas, inventarios sin presencia física o imposibilidad de hacer arqueos, sumado a un volumen importante de controles manuales, facilitan la actuación fraudulenta de algunas personas al interior de las compañías o de terceros con algún interés, a pesar de las medidas adoptadas por la alta dirección. Al evaluar estas situaciones, los auditores deben abordar el tema con un grado saludable de escepticismo profesional.

  • Racionalización

Los factores anteriores podrían ser racionalizados con ideas o pensamientos que justifican su actuar. Pueden pensar que están ayudando a la empresa en un mal momento o que los recursos tomados de manera ilícita obedecen a una situación temporal y que luego serán devueltos.

Por estas razones, al planificar el trabajo de auditoría es necesario que se considere cualquier riesgo de fraude potencial que pueda tener un efecto importante en los estados financieros. Es necesario obtener una comprensión de las acciones tomadas por la administración para mitigar esos riesgos y, a continuación, evaluar si es necesario ajustar los procedimientos de auditoría que se han planeado.

Incumplimiento de las leyes y reglamentos

Los gobiernos de diferentes jurisdicciones bien sean locales, regionales o nacionales, han emitido abundante regulación con el propósito de brindar ayudas y asistencia a empresas y personas. Así mismo, el riesgo de incumplimiento normativo en ciertos clientes puede aumentar. Muchas empresas, en su afán por obtener recursos o recibir apoyos y financiamiento, además de hacerlo de manera remota, pueden incurrir en fallas al cumplir los requisitos exigidos.

En consonancia con los riesgos de fraude, los equipos de auditoría deben ser conscientes de los riesgos potenciales de incumplimiento normativo, que podrían afectar materialmente a los estados financieros. Es importante considerar la estrategia de respuesta y mitigación de la dirección de las empresas y evaluar la idoneidad de los procedimientos adicionales previstos a ese respecto.

Control interno

La evaluación de los controles internos de los clientes es una nueva realidad, que difiere del trabajo tradicional. Ahora, hay trabajo remoto y un incremento en reportes virtuales. En este nuevo entorno, los auditores deben evaluar el diseño y la implementación de los controles relevantes en los trabajos de auditoría para cada cliente. Al determinar si un control es relevante, los auditores deben ejercer su juicio profesional y considerar lo que podría salir mal desde una perspectiva de informes financieros y si ciertos controles pueden mitigar esos riesgos.

Es posible que los controles relevantes del cliente puedan haber cambiado drásticamente durante la pandemia, para dar cabida a procesos remotos. En estos casos, el auditor debería realizar al menos dos evaluaciones del diseño y la aplicación de los controles pertinentes: una para los controles que estaban en vigor antes de la pandemia y otra para los controles puestos en marcha después de que comenzara la pandemia. Esto dependerá, entre otras razones, de la naturaleza del control y de cómo la pandemia ha afectado las operaciones del cliente.

La evaluación del auditor del diseño y la implementación de los controles pertinentes afecta al resto de la auditoría. Por ejemplo, un auditor puede haber dependido históricamente de la eficacia operativa de un control determinado. Si ese control dejó de funcionar durante la pandemia, tal enfoque puede que ya no sea posible. En ese caso, es posible que el auditor deba revisar la naturaleza, el calendario y el alcance de las pruebas sustantivas a fin de obtener pruebas de auditoría apropiadas.

Estimaciones contables de auditoría

Dentro de las áreas que representan riesgo al evaluar los clientes al finalizar el año 2020 corresponde a la auditoría de estimaciones contables. Por ejemplo, el tema de reconocimiento de ingresos o el de las cuentas de dudoso recaudo. Así mismo, la evaluación de activos intangibles puede presentar dificultad dadas las circunstancias originadas por la pandemia, en especial las cifras asociadas al deterioro.

El auditor debe estar alerta a otros riesgos que puedan afectar las labores de cierre y que pueden preverse con la debida antelación, para programar adecuadamente sus trabajos. Acá juega un papel importante la experiencia, escepticismo, buen juicio y una preparación constante en nuevos temas, para abordar el trabajo de la mejor manera. Los organismos profesionales pueden ser una buena fuente de recursos, al igual que las experiencias de colegas y la información en redes. 

[1] Basado en: https://www.journalofaccountancy.com/news/2020/jun/key-coronavirus-audit-risks-for-2020-year-ends.html

 

CP Iván Rodríguez

Auditor y Consultor, Diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, Diplomado en Gerencia de la Calidad, Contador Público de la Pontificia Universidad Javeriana, con 20 años de experiencia en diversas empresas. Amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool

Bogotá DC, Colombia


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