Identificarse


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Por: CP Iván Rodriguez. Colaborador de Auditool 

Una situación que se presenta con alguna frecuencia en el trabajo de los auditores es la existencia de conflictos de intereses. El campo de acción de un auditor es bastante amplio y en ejecución de sus labores interactúa con diferentes personas, de diversas instancias y en múltiples situaciones. Es importante reconocer que, si a un auditor se le presenta una situación de conflicto de intereses, no significa automáticamente que esté incumpliendo el código de ética.

Ahora bien, los conflictos de intereses no siempre se pueden evitar y pueden crear amenazas para el cumplimiento de los principios fundamentales del código de ética (Integridad, Objetividad, Competencia Profesional y Debido Cuidado, Comportamiento Profesional, Confidencialidad) y la independencia. Para poder abordarlos de una manera eficaz, se puede recurrir al marco  conceptual para identificar, evaluar y abordar las amenazas.

Las amenazas pueden clasificarse de la siguiente manera:

  • Amenaza de interés propio: Ocurre cuando hay un interés financiero o de otro tipo, que influye de manera inadecuada en el juicio o en el comportamiento del auditor.
  • Amenaza de autorrevisión: Se presenta cuando el auditor no evalúa adecuadamente los resultados de un juicio realizado o de un servicio prestado con anterioridad por el mismo o por otra persona de la firma a la que pertenece y que se va a utilizar como base para obtener una conclusión en un trabajo actual.
  • Amenaza de abogacía: Ocurre cuando un auditor promueve la posición de un cliente o de la entidad para la que trabaja hasta el punto de poner en peligro su objetividad.
  • Amenaza de familiaridad: Se da cuando hay una relación prolongada o estrecha con un cliente o con la entidad para la que trabaja, lo que puede originar afinidad excesiva o confianza que afecta la objetividad
  • Amenaza de intimidación: Existencia de presiones reales o percibidas, sobre el auditor para que no actúe de una manera objetiva.

En general, los conflictos de intereses se relacionan estrechamente con el principio de  objetividad. De acuerdo con el Código de Ética, se prohíbe a los profesionales, comprometer su juicio (empresarial o profesional) debido a un sesgo, conflicto de intereses o influencia indebida de otros. Hay que tener en cuenta, que los conflictos de intereses aparentes o percibidos son tan importantes para abordar como los conflictos reales, puesto que pueden erosionar la confianza o causar daño reputacional de la misma manera. 

Los conflictos de intereses para un auditor suelen presentarse cuando sus propios  intereses  están  en  conflicto  con  los  intereses de un cliente, empleador o algún tercero para quien se esté ejecutando un trabajo. También se presentan cuando hay intereses  contradictorios  entre dos o más clientes, empleadores o terceros para los cuales el auditor ejecute alguna labor.

Una vez se presentan, los conflictos de intereses dan lugar a amenazas a la objetividad y (potencialmente) a otros principios fundamentales. Por tanto, los auditores deben tomar medidas razonables para identificar las situaciones que pueden dar lugar a conflictos. Es conveniente que dicho proceso de identificación se lleve a cabo antes de iniciar el trabajo con un nuevo cliente

Otras medidas que pueden adoptarse son las siguientes:

  • Procurar la eliminación de la situación que dio origen al conflicto de intereses y como consecuencia, se elimina cualquier influencia sobre la toma de decisiones respectiva.
  • Aplicar salvaguardas, tales como incluir nuevas instancias de supervisión imparcial o modificar aspectos de la labor contratada para evitar la situación de conflicto
  • No ejercer la actividad contratada.

De otra parte, es conveniente divulgar el conflicto de intereses y obtener el consentimiento de  las partes afectadas con respecto a las  acciones que sea necesario tomar con posterioridad; sin embargo, este hecho podría conducir a problemas de confidencialidad. En estos casos, además de una apropiada documentación de la situación, hay que evaluar si es posible eliminar el conflicto o no ejercer la actividad profesional.

Gestionar conflictos de  intereses requiere una  gran cantidad de juicio profesional; en ese sentido, la documentación de las medidas adoptadas y las decisiones tomadas es  sumamente importante, así como la transparencia, dentro de los  límites de los requisitos de confidencialidad. Un acertado manejo de estos temas puede librar al auditor de preocupaciones y permite conservar la confianza en su trabajo.

 

CP Iván Rodríguez - 

Auditor y Consultor, Diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, Diplomado en Gerencia de la Calidad, Contador Público de la Pontificia Universidad Javeriana, con 20 años de experiencia en diversas empresas. Amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool

Bogotá DC, Colombia


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