fbpx

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

Por: C.P. Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool

Al efectuar un trabajo de auditoría financiera, el objetivo principal es proporcionar a los usuarios de los estados financieros de una empresa, una opinión que refleje razonablemente si estos documentos están libres o no de errores materiales. En otras palabras, si los estados financieros no contienen declaraciones erróneas graves o sustanciales. Para el efecto, luego de aplicar pruebas y procedimientos de auditoría y de evaluar los riesgos, el auditor basado en su juicio profesional y enmarcado en las normas aplicables emite su opinión profesional.

En general, los estados financieros que se auditan son el estado de resultados, que muestra el rendimiento operativo de una empresa (ingresos totales, gastos e ingresos netos), el balance, que muestra los activos, pasivos y patrimonio de los propietarios de una empresa a una fecha determinada y el estado de flujos de efectivo, que muestra las fuentes de pago en efectivo y en efectivo de la empresa. Además de estos tres estados financieros, el patrimonio neto del propietario se puede desglosar aún más en una declaración de cambios en el patrimonio, que detalla partidas como el efecto que los ingresos netos y los dividendos tienen en el patrimonio neto del propietario. Los estados financieros están acompañados por notas que informan de información adicional que queda fuera de los principales documentos y que permiten ciertas relaciones y aclaraciones.

Ahora bien, al ejecutar el trabajo, el auditor no puede confiar simplemente en que los estados financieros de un cliente son completos y precisos. Hay que hacer un trabajo exigente para llegar a esa conclusión, o para determinar que cierta información es incompleta o inexacta.  Incluso, el auditor puede encontrar situaciones en las que su capacidad para evaluar los estados financieros es obstaculizada por el propio cliente. Esa situación aumenta el riesgo de auditoría: el riesgo de que llegue a una conclusión inexacta sobre los estados financieros.

El riesgo de auditoría se puede materializar así:

  • Emitir una opinión adversa cuando no está justificada. El auditor menciona que los estados financieros no presentan los datos financieros de acuerdo con los principios contables generalmente aceptados, bajo los cuales se prepararon, cuando no es cierto ¿Cómo puede ocurrir este tipo de error? Tal vez el auditor no está al día con los cambios normativos recientes o pudo malinterpretar un principio de contabilidad específica, lo que le lleva a encontrar la falla donde no existe.
  • Emite una opinión limpia o no calificada cuando no está justificada. El auditor opina que los estados financieros presentan de manera justa, en todos los aspectos materiales, la situación financiera de la empresa sometida a auditoría, cuando no es cierto. Cometer este error significa que los estados financieros del cliente contienen declaraciones erróneas materiales de errores no intencionales o fraude intencional, y que no fueron detectados a través de sus procedimientos de auditoría.

Al materializarse este riesgo, se afectan diversos usuarios de los estados financieros. Entre ellos se tienen:

  • Accionistas y posibles accionistas: Para decidir si quieren comprar (o vender) acciones en la empresa.
  • Bancos y acreedores: Evaluar si prestar dinero o extender términos al negocio es una buena idea. (¿La empresa está en condiciones para pagar la deuda?)
  • Agencias reguladoras: Para juzgar la exactitud de la información financiera que se reporta a diversos organismos: Autoridades tributarias, Superintendencias, etc.

Es por tanto fundamental que el auditor, en ejecución de su trabajo, tenga claro el tema del riesgo, sus componentes y fuentes de origen, para mitigar el riesgo de emitir una opinión equivocada. Vale la pena entonces revisar los conceptos de riesgo inherente, riesgo de control y riesgo de detección en las diferentes etapas del trabajo (planeación, ejecución e informes) y así, respaldar la confianza que los terceros tienen en su trabajo.

 

C.P. Iván Rodríguez -   

Auditor y Consultor, Diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, Diplomado en Gerencia de la Calidad, Contador Público de la Pontificia Universidad Javeriana, con 20 años de experiencia en diversas empresas. Amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool

Bogotá D.C, Colombia