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Por: C.P. Iván Rodríguez. Colaborador de Auditool

En un reciente documento[1] de la Junta de Responsabilidad Pública de Canadá (The Canadian Public Accountability Board – CPAB por sus siglas en inglés) se plantea que los indicadores de calidad de auditoría (Audit Quality Indicators – AQI por sus siglas en inglés) ayudan a evaluar la calidad de auditoría, mejorar el diálogo entre auditores, comités de auditoría y gestión, y pueden mejorar la calidad de la supervisión de auditoría por parte de los comités de auditoría, que han visto en los mismos una buena práctica que contribuye a mejorar los resultados de calidad de auditoría.

Según el citado documento, contar con AQI, tiene ciertos beneficios:

  • Impulsan la responsabilidad del proceso de auditoría: seleccionan medidas significativas, establecen objetivos medibles, así como el establecimiento de informes y debates periódicos, lo cual mejora el enfoque durante la auditoría.
  • Mejoran la discusión sobre la calidad de la auditoría: los AQI brindan a los comités de auditoría más información específica, que mejora los conocimientos y la calidad de las preguntas formuladas a auditor y gerencia.
  • Proporcionan información más tangible que puede respaldar la evaluación del auditor: los AQI proporcionan información más tangible para ayudar al comité de auditoría a comprender cómo el auditor respondió a objetivos y solicitudes de mejora.

De manera similar a otros indicadores, la efectividad de los AQI es mayor cuando se adaptan a cada organización. Una buena práctica es la combinación de un conjunto básico de AQI comunes con una serie de otras más innovadoras y personalizadas. Así mismo, para una adecuada gestión, el número de indicadores no debería ser inferior a 5 y mayor que 10.

Algunos ejemplos presentados por CPAB, son los siguientes:

  • Horas por fase de la auditoría: Horas dedicadas a diferentes etapas de la auditoría, en el período fiscal (generalmente de un año). Este AQI ayuda a los auditores a determinar en qué momentos hay un uso más intensivo de tiempo y en cuales se pueden atender otros temas de discusión y evaluación.
  • Esfuerzo de auditoría (# de horas) por área de riesgo: Útil para comparar las expectativas del auditor y del comité de auditoría sobre dónde se pasa más o menos tiempo durante la auditoría. Las variaciones de tiempo, dedicado a diferentes áreas de riesgo entre un año y otro, permiten su análisis.
  • Tiempo de recepción de información: El AQI más común en esta categoría es rastrear el momento en que la gerencia proporciona información al auditor (por ejemplo, porcentaje de tiempo, medida de días de retraso, etc.). Los retrasos significativos en el suministro de información al auditor pueden presionar al auditor y hacer que sea más difícil cumplir con los plazos de presentación de informes.
  • Horas por nivel dentro del equipo auditor: Puede incluir horas dedicadas por socios, gerentes y personal de auditoría. Las expectativas de horas dedicadas a diferentes niveles pueden diferir según la empresa y la complejidad de la actividad comercial durante el año.

Otras AQI comunes son el número de horas de especialista (TI, impuestos, etc.), horas de capacitación para mejorar las habilidades y competencias, entre otras.

Algunas AQI no tradicionales, generalmente específicas de un proyecto o solicitud de un trabajo en particular, pueden ser:

  • Horas de auditor en la adopción de una nueva norma. Permiten evaluar la necesidad de intensificar o disminuir la cantidad de trabajo requerido.
  • Horas de auditor en proyectos de tecnología: Igual que el caso anterior
  • Tiempo en evaluación de controles internos: Ayuda a mejorar la discusión sobre la calidad de los controles internos y el enfoque del auditor para probar estos controles.

Ahora bien, una vez se cuenta con resultados de los AQI, es conveniente su presentación regular en informes periódicos del comité de auditoría, bien sea en los documentos de planificación y finalización de la firma de auditoría o como entregables por separado.

Por lo general, la frecuencia de los informes varía de trimestral a anual, según la naturaleza de la organización que es auditada. La discusión periódica de ciertos AQI es esencial para facilitar la identificación temprana de los problemas y mantener el rumbo. Una notificación oportuna de los AQI es clave para una implementación y ejecución exitosas. 

[1] http://www.cpab-ccrc.ca/en/Pages/default.aspx

 

C.P. Iván Rodríguez -           

Auditor y Consultor, Diplomado en Alta Gerencia de Seguros y Derecho de Seguros. Especialista en Dirección Financiera y Desarrollo Organizacional, Diplomado en Gerencia de la Calidad, Contador Público de la Pontificia Universidad Javeriana, con 20 años de experiencia en diversas empresas. Amplia experiencia en la elaboración y ejecución de auditorías y revisorías fiscales. Dirección y ejecución de asesorías, consultorías y capacitaciones. Colaborador de Auditool

Bogotá D.C, Colombia